miércoles, 29 de noviembre de 2006

¡¡¡¡Zafarrancho!!!!


En cualquier otra ocasión no le daría espacio en mi blog a gente como la que describiré a continuación, sin embargo me parece necesario hablar de ellos porque afectan otros personajes de la vida diaria: los mexicanos.

Hoy los mexicanos fueron insultados en su dignidad. Fueron pasados por alto en sus propias decisiones.

Todo empezó con López Obrador, quien ahora está en la sombra, pero cuyas acciones repercutieron de tal manera que justo hoy, 1 de diciembre de 2006, México heredó los problemas de un sociópata ávido de poder y lleno de rencor.

Fue tan fuerte, que traspasó su odio a sus compañeros de partido, a miles de personas y, sin embargo, al final perdió por una cantidad de votos mínima, pero no por ello despreciable.

Logró que el 1 de septiembre el expresidente Fox no pudiera rendir su último informe de gobierno en el recinto de San Lázaro, que logró reunir, en numerosas ocasiones, mucha gente que lo aclamaba...

Y desperdició su oportunidad... su poder de convocatoria era tan grande que habría podido pedir casi lo que quisiera al gobierno actual, y en cambio armó una faramalla absurda donde acusaba a todos de su derrota -desde los comunicólogos hasta las instituciones-, menos al principal causante del segundo lugar en las preferencias: él mismo y sus ideas retrógradas, su intolerancia y su ambición de poder.

También la APPO ha sido un factor determinante en la hecatombe desatada: una organización pleonásmica que busca la destitución de un gobernador que definitivamente llegó al poder de manera cuestionable, pero que al final es gobernador, y la completa anarquía no debería ser manera de negociar.

Hoy se juntaron los problemas y se encarnaron en los diputados y senadores de las bancadas panistas y perredistas. Hoy cuando, tras dos días de vigilancia de la tribuna legislativa, llegaron dos diputados del partido del "sol" -uno alto y robusto, con chamarra amarilla, y otro bigotón delgado que usaba una chamarra de cuero- a pretender tomar las puertas de San Lázaro agrediendo a los diputados que se interpusieran, y violando el acuerdo al que habían llegado las dos bancadas con el Diputado Jorge Zermeño de mediador.

Tantos delitos que no pueden juzgarse porque los legisladores tienen fuero, y aunque no respeten la ley, sí respetan lo que les conviene.

Nada importa que la imagen internacional de México se vea seriamente perjudicada por las ambiciones de una partido -lo cual puede traer consecuencias graves, como los retiros de inversión extranjera directa-, ni tampoco les importa la imagen de su partido, sino que se han supeditado a un hombre deshonesto y cuyos intereses distan mucho de ver por los desvalidos.

Así, hoy todo México estaba a la expectativa de lo que sucedería: El Príncipe de Asturias, el gobernador de California, entre otras personalidades internacionales se encontraban ahí presenciando el zafarrancho.

Lo impresionante fue que llegara Calderón. Que rindiera protesta. Que Fox le colocara la banda presidencial.

Al fin alguien hace algo por México, por este México que se merece tener voz, que se merece que las minorías hablen, pero no que golpeen.

Hoy fue un buen día. Un presidente que comienza bien. A ver si así sigue.

Muchos personajes que hoy sacuden al mayor protagonista de todos: el país que se conforma de todos y cada uno de nosotros.

martes, 21 de noviembre de 2006

Honor a quien honor merece

Quiero, antes de empezar con el personaje, pedir una disculpa por no haber publicado antes, pero en mi computadora no me dejaba entrar a blogger. En fin, después de esta aclaración comienzo con el personaje.

Es la primera vez que empleo la frase "Honor a quien honor merece" en el sentido estricto, sin burlas ni sarcasmos. Y es que la persona a quien le dedico esta entrada no es digna de nada menos que mi admiración.

Lo cierto es que siempre lo critico y me burlo de él. Me da risa que cuando conjuga algún verbo en tiempo pretérito de la segunda persona del singular agregue una ese (s), y en vez de decir "nadie" pronuncie una ene (n) de más al final de la palabra, lo que me lleva a pensar que le encanta el alfabeto.



"Honor a quien honor merece", y justo a este personaje nadie"n" se lo ha dado. No se lo da nadie aun cuando nos ha dado clase desde segundo semestre. Nadie le da su crédito porque habla mal, ni siquiera al ver sus maestrías, ni su doctorado en potencia, ni siquiera su esfuerzo porque sus alumnos estén cómodos y le encuentren gusto a la escritura y al periodismo. No sólo se limita a dar clase, sino que busca superarse ayudándonos a superarnos.

Honor a quien honor merece, y él merece todo el honor y la admiración de aquellos soldados anónimos que libran batallas para que otros se paren el cuello presumiendo los logros que los peones obtuvieron.

Él es el peon olvidado, ese que sacrifica el reconocimiento por los demás quienes, malagradecidos, somos incapaces de aceptar lo que es y de verlo como un eslabón de superación, en vez de criticarlopor cómo habla. Y miren que se los dice una amante del lenguaje, y una enemiga de las letras que, protagonistas, se cuelan en las palabras de quienes iniciaron ignorantes, pero bien pueden ascender, como "El Olvidado"

miércoles, 15 de noviembre de 2006

La sociopata


Dicen por ahí que no hay más loco que quien se finge cuerdo ante los demás -bueno, no lo dicen los demás sino que yo lo creo-. No hay peor asesino que aquel que cubre la sangre de sus crímenes con una máscara de encanto y caridad. No hay peores sociópatas que aquellos que pretenden tener amigos, querer y procurar a la gente, buscar su bien, y de pronto encontrar que en la tristeza de sus oojos y en la bondad de sus acciones se esconde solamente rencor.

Esta sociópara que hoy me lleva a escribir sobre ella no es más que una mujer que uno ve y de primera impresión le parece trivial. Es una rara más entre tantas que existen en este Méxsico, en esta aldea global.

Esta mujer me interesa por una particularidad: acaba de darse cuenta de su mal. Y es que su mal no es otro que la profunda decepción de sí misma, que las dudas de un camino recto que ella ha contaminado hasta el grado de truncarlo, y de truncar el de otros que la querían.

Esta sociópata no se queda en el grado de la antisocialidad, es como esa hierba mala que crece y crece en apariencia, pero en el fondo se pudre, le huele mal el alma, le sienta mal la vida, se acaba con el tiempo.

Esa mujer es mala, y se sabe mala, porque no está conforme con la vida, y tampoco se atreve a darse muerte. Es de esas que si el infierno existe el mismo diablo se compadecería y agradecería que no le hiciera esperar su presencia. Es de esas mujeres que es tan mala, está tan sola, y es tan triste, que Lucifer en persona espera su llegada, o más aún, se encarna en su mente para hacerla sufrir aún en vida.

Busca la manera de ser reconocida, y una vez que se le reconoce se inconforma. Quiere más. Siempre quiere más.

Es perfecta en apariencia: linda, inteligente, simpática, culta... y desaprovecha sus cualidades en las depresiones que le embargan constantemente.

Pero hasta esta mujer tiene salvación. Sólo que no se la encuentra. No sabe cómo sacar su peor demonio de la cabeza: ella misma y su lástima. Siente que ya no hay cómo salir, ni quién la saque. Cree que no se merece amor y de hecho no es amada.

¡Pobre! La sociópata no es más que una insensata que dramatiza su vida y es incapaz de encontrar la muerte. Vive del miedo, vive con miedo. No se da cuenta -porque no quiere- que hay mucho porque vivir y que puede lograr que haya quien la quiera.

De hecho la quieren, es por eso que es la peor sociópata de todas: esa que parece la amiga, la buena, y en realidad tiene el espíritu gastado y absorbe el de los demás.

Wannabe Antisocial


uien inaugura este blog es un ¿amigo, conocido, compañero? a quien encuentro verdaderamente curioso. De hecho, él me inspiró hacer un blog porque él mismo lo tiene.

Realmente es muy peculiar, como una de esas hojas secas que en apariencia uno cree que no crujirá, y la verdad cruje tanto que rompe el silencio e inspira curiosidad.

Ésa es la frase: el hombre me inspira curiosidad. Su laptop -una PC porque odia las Mac-, está equipada con toda clase de programas para preparar mil y un artilugios. Tiene una capacidad de observación que lo lleva a clasificar grupos de gente en gremios como "Hello Kitty".

Se quiere hacer el malo, pero el "Antisocial" realmente es un tipazo, noble y sensato, que se dice raro pero es de esos especímenes únicos que atraen a mucha gente.

Malo, malo, pero él me ha hecho uno de los cumplidos más importantes y que me han hecho sentir más orgullosa en la vida.

Aunque sólo emita el sonido "Mmm..." (como Marge Simpson, jajajaja), y crea que su vida es tan simple como vacía, yo supongo que es uno de los individuos más complejos de ese cúmulo de hojas secas a quienes les dedicaré este blog.

En fin, ese catrín que se subestima tanto y que da la apariencia de ser un rebelde consumado, no es más que un hombre que no se ha dado cuenta de lo que todos los demás admiran de él.