Para cerrar bien el año, acabé de leer el libro que me prestó un amigo muy querido: "1984". Aún no he decidido si me gustó o no, pero bueno, el punto es que me dejó reflexionando y lo terminé con una sensación de frustración.
Además, voy a terminar de leer "Julieta", libro que empecé hace dos días y que seguramente terminaré de leer rápidamente. A ver si logro terminarlo de leer hoy y comenzar con "Tristán e Isolda" mañana. Simultáneamente leeré uno que me regaló mi mamá en Navidad: "Historia del rey transparente", de Rosa Montero.
Por lo pronto veré una película.
lunes, 31 de diciembre de 2007
domingo, 30 de diciembre de 2007
Recuento 18:44
Cada año está lleno de nuevas experiencias. En un esfuerzo por recordar algunas, a continuación repaso algunas de ellas:
1. Recibí el 2007 en mi casa, la verdad a punto de quedarme dormida.
2. Vi a Aldo, que se había ido de intercambio, en la escuela.
3. Fui a una Rosca de Reyes en casa de Mary Love, y enfrenté a mi fantasma del pasado. Para nada fue agradable.
4. Entré a Sexto Semestre.
5. Un día, por andar "cureoseando" en internet, me encontré con el blog de "J".
6. Después entablamos relación por correo.
7. Liz se fue de intercambio a España.
8. Aprendí a editar en Final Cut.
9. Edité seis cortometrajes para la escuela.
10. Me desencanté de mi equipo y me cambié a otro con el que hice, yo creo, lo mejor que he realizado hasta ahora.
11. Farid y yo nos contentamos.
12. Liz y yo nos enojamos.
13. Liz y yo nos contentamos.
14. Trabajé en una película.
15. Entré a trabajar en comunicación interna.
16. Me fui al primer extraordinario de mi vida -Periodismo Político-.
17. Mis amigas se enojaron conmigo.
18. Se les quitó el enojo.
19. Fui al concierto de la Gusana Ciega en el Hard Rock Café.
20. Contraté internet de banda ancha.
21. Roberto se fue de intercambio.
22. Fui a Huasca de Ocampo a hacer servicio social.
23. Leí algunos libros.
24. Leí El Túnel.
25. Escribí para Dónde Están Los Cables.
26. No los encontré.
27. Por primera vez experimenté la maravilla de la independencia económica.
28. Aurora y Lozano se fueron de intercambio a Alemania.
29. Pasé todos los viernes de sexto semestre metida en casa de Roberto jugando Scrabble.
30. Pasé los viernes de séptimo semestre extrañando los buenos ratos en casa de Roberto.
31. Tuve buenos ratos en una azotea.
32. Empecé un proyecto para un documental.
33. Gracias a ese proyecto descubrí un nuevo café.
34. Me atreví a pisar Coffee Room otra vez.
35. Celebré mi cumpleaños 21 en Don Keso, un café cuyo nombre no sé, en un restaurante chino, en Cielo Rojo, accidentalmente en Lipstick y, por último, en IU en la Condesa, con diferentes personas y en diferentes días.
36. Roberto me enseñó a usar Flash.
37. Hice una página de internet en Flash.
38. Vi las 25 OVAS de la saga de Hades.
39. Compré Blanco, Rojo y Azul.
40. Compré Lady Vengeance y Oldboy con mi primer sueldo.
41. Me enojé muchas veces con mi mamá.
42. Todas las veces nos reconciliamos.
43. Saqué pésimas calificaciones en Sexto.
44. Mejoraron en Séptimo.
45. Me regalaron Ulises de James Joyce. Van tres veces que lo empiezo a leer y no le entiendo. Necesito leer más.
46. Fui a Six Flags.
47. Empecé a usar vestimenta de oficina.
48. Pasé el último viernes del año con mis compañeros de oficina jugando Caras y Gestos, Trivia TV, Caricaturas y Cien mexicanos dijeron. Bebimos mucho tequila.
49. Aimé y yo estuvimos mucho tiempo juntas.
50. Empecé una dieta pero la interrumpí y la dejé...
51. Experimenté al fin la sensación que brindan las miradas ajenas que indican que uno se ve excepcionalmente bien.
52. Me acostumbro a la soledad con asombrosa rapidez.
53. Tomé importantes determinaciones con respecto a mi futuro.
54. Conmemoré el Décimo Sexto Aniversario luctuoso de mi papá.
55. Fui a misa por Navidad.
56. Conmemoré el Primer Aniversario del que, hasta ahora, es el hito más grande en mi vida.
57. Conocí la música de Peter Bjorn and John.
Mmm... seguramente hubo más cosas, pero de esas me acuerdo ahorita.
1. Recibí el 2007 en mi casa, la verdad a punto de quedarme dormida.
2. Vi a Aldo, que se había ido de intercambio, en la escuela.
3. Fui a una Rosca de Reyes en casa de Mary Love, y enfrenté a mi fantasma del pasado. Para nada fue agradable.
4. Entré a Sexto Semestre.
5. Un día, por andar "cureoseando" en internet, me encontré con el blog de "J".
6. Después entablamos relación por correo.
7. Liz se fue de intercambio a España.
8. Aprendí a editar en Final Cut.
9. Edité seis cortometrajes para la escuela.
10. Me desencanté de mi equipo y me cambié a otro con el que hice, yo creo, lo mejor que he realizado hasta ahora.
11. Farid y yo nos contentamos.
12. Liz y yo nos enojamos.
13. Liz y yo nos contentamos.
14. Trabajé en una película.
15. Entré a trabajar en comunicación interna.
16. Me fui al primer extraordinario de mi vida -Periodismo Político-.
17. Mis amigas se enojaron conmigo.
18. Se les quitó el enojo.
19. Fui al concierto de la Gusana Ciega en el Hard Rock Café.
20. Contraté internet de banda ancha.
21. Roberto se fue de intercambio.
22. Fui a Huasca de Ocampo a hacer servicio social.
23. Leí algunos libros.
24. Leí El Túnel.
25. Escribí para Dónde Están Los Cables.
26. No los encontré.
27. Por primera vez experimenté la maravilla de la independencia económica.
28. Aurora y Lozano se fueron de intercambio a Alemania.
29. Pasé todos los viernes de sexto semestre metida en casa de Roberto jugando Scrabble.
30. Pasé los viernes de séptimo semestre extrañando los buenos ratos en casa de Roberto.
31. Tuve buenos ratos en una azotea.
32. Empecé un proyecto para un documental.
33. Gracias a ese proyecto descubrí un nuevo café.
34. Me atreví a pisar Coffee Room otra vez.
35. Celebré mi cumpleaños 21 en Don Keso, un café cuyo nombre no sé, en un restaurante chino, en Cielo Rojo, accidentalmente en Lipstick y, por último, en IU en la Condesa, con diferentes personas y en diferentes días.
36. Roberto me enseñó a usar Flash.
37. Hice una página de internet en Flash.
38. Vi las 25 OVAS de la saga de Hades.
39. Compré Blanco, Rojo y Azul.
40. Compré Lady Vengeance y Oldboy con mi primer sueldo.
41. Me enojé muchas veces con mi mamá.
42. Todas las veces nos reconciliamos.
43. Saqué pésimas calificaciones en Sexto.
44. Mejoraron en Séptimo.
45. Me regalaron Ulises de James Joyce. Van tres veces que lo empiezo a leer y no le entiendo. Necesito leer más.
46. Fui a Six Flags.
47. Empecé a usar vestimenta de oficina.
48. Pasé el último viernes del año con mis compañeros de oficina jugando Caras y Gestos, Trivia TV, Caricaturas y Cien mexicanos dijeron. Bebimos mucho tequila.
49. Aimé y yo estuvimos mucho tiempo juntas.
50. Empecé una dieta pero la interrumpí y la dejé...
51. Experimenté al fin la sensación que brindan las miradas ajenas que indican que uno se ve excepcionalmente bien.
52. Me acostumbro a la soledad con asombrosa rapidez.
53. Tomé importantes determinaciones con respecto a mi futuro.
54. Conmemoré el Décimo Sexto Aniversario luctuoso de mi papá.
55. Fui a misa por Navidad.
56. Conmemoré el Primer Aniversario del que, hasta ahora, es el hito más grande en mi vida.
57. Conocí la música de Peter Bjorn and John.
Mmm... seguramente hubo más cosas, pero de esas me acuerdo ahorita.
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viernes, 28 de diciembre de 2007
Sentimentalismos 8:11
Esto de las relaciones es complicado. No estoy diciendo ninguna novedad. Pero la vez pasada un amigo me contaba su descubrimiento del libro El amor en los tiempos del cólera: "Fue por una niña que me gustaba. Iba a salir con ella y en hi5 leí que ése era su libro favorito. Así que primero leí un resumen, y después lo leí completo". Mi mente viajó y me puse a pensar en todo lo que hacen los hombres por la atención de las mujeres. Luego recordé a una amiga que es muy detallista, y en una ocasión le hizo un "botiquín" a un tipo que le gustaba para sanar no me acuerdo qué malestares. Por supuesto que él no lo supo, pero ella pasó por muchas vicisitudes para entregarle el botiquín.
Entonces me pareció injusto pensar que sólo uno de los dos géneros se esfuerza por atraer la atención del otro, por demostrar que el/la otro(a) es importante, y que uno(a) mismo(a) se merece una oportunidad.
En El amor en los tiempos del cólera Florentino Ariza espera la oportunidad de su vida. Espera primero un año, luego cinco, luego 51.
El que persevera alcanza... tal vez no alcance a la persona con la que en ese momento quisiera estar, pero seguro se encontrará con el amor, ese concepto abstracto que se vive a flor de piel y que trae consigo otros contrastes y matices como la esperanza y la frustración. Ése que se encarna en otra persona a quien se ama con todos los defectos y virtudes...
No sé, no soy ninguna experta, pero me gusta pensar que así es.
Entonces me pareció injusto pensar que sólo uno de los dos géneros se esfuerza por atraer la atención del otro, por demostrar que el/la otro(a) es importante, y que uno(a) mismo(a) se merece una oportunidad.
En El amor en los tiempos del cólera Florentino Ariza espera la oportunidad de su vida. Espera primero un año, luego cinco, luego 51.
El que persevera alcanza... tal vez no alcance a la persona con la que en ese momento quisiera estar, pero seguro se encontrará con el amor, ese concepto abstracto que se vive a flor de piel y que trae consigo otros contrastes y matices como la esperanza y la frustración. Ése que se encarna en otra persona a quien se ama con todos los defectos y virtudes...
No sé, no soy ninguna experta, pero me gusta pensar que así es.
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jueves, 27 de diciembre de 2007
Bleu 21:21
Fue a Videodromo. Nunca había entrado y quería saber cómo susbribirse para poder rentar películas. Y entró. Se dirigió al mostrador para pedir informes. Los pidió. "Un comprobante de domicilio, copia de tu identificación y 200 pesos".
Entonces miró hacia abajo. "Blue"... "Bleu"... "Tres colores: Azul". Ahí estaba. La ansiada reliquia. Ahí. La que había estado buscando desde que la vio por primera vez en la videoteca del Centro Nacional de las Artes. La película que sólo ha visto dos veces pero la ha marcado.

"210 pesos". Por sólo 210 pesos la copia sería suya. La tendría en sus manos. La palparía. La vería cuantas veces quisiera. Y como hoy no estamos para tragedias, los pagó. Pagó los 210 pesos para adquirir el único ejemplar de Bleu en la tienda y, ella querría imaginar, en todo México.
¡Sí! Es suya. Al fin.
Entonces miró hacia abajo. "Blue"... "Bleu"... "Tres colores: Azul". Ahí estaba. La ansiada reliquia. Ahí. La que había estado buscando desde que la vio por primera vez en la videoteca del Centro Nacional de las Artes. La película que sólo ha visto dos veces pero la ha marcado.

"210 pesos". Por sólo 210 pesos la copia sería suya. La tendría en sus manos. La palparía. La vería cuantas veces quisiera. Y como hoy no estamos para tragedias, los pagó. Pagó los 210 pesos para adquirir el único ejemplar de Bleu en la tienda y, ella querría imaginar, en todo México.
¡Sí! Es suya. Al fin.
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martes, 25 de diciembre de 2007
25 de diciembre 15:51
Son las 5:13 pm del 25 de diciembre de 2007. No me he bañado y todavía llevo puesta la pijama que me regaló ayer mi mamá. Todo lo que he hecho ha sido comer, dormir, leer acostada, comer, leer acostada, dormir...
Seguramente entre ayer y hoy he engordado. Mi mamá hizo espagueti -a nadie le queda tan bien como a ella- y lomo en axiote estilo cochinita pibil. Simplemente delicioso. Pero al menos alimenté mi intelecto con la lectura de 1984, una novela de George Orwell que me prestó un amigo. Para ser honesta al principio no me gustaba mucho. Para leer 80 páginas tardé más de una semana, pero hoy llevo 60 páginas y en cuanto termine de escribir esta entrada seguiré leyendo un rato... leeré o seguiré viendo el Hades porque ya voy en la ova 7.
Jejeje... cuánta pendejada.
Seguramente entre ayer y hoy he engordado. Mi mamá hizo espagueti -a nadie le queda tan bien como a ella- y lomo en axiote estilo cochinita pibil. Simplemente delicioso. Pero al menos alimenté mi intelecto con la lectura de 1984, una novela de George Orwell que me prestó un amigo. Para ser honesta al principio no me gustaba mucho. Para leer 80 páginas tardé más de una semana, pero hoy llevo 60 páginas y en cuanto termine de escribir esta entrada seguiré leyendo un rato... leeré o seguiré viendo el Hades porque ya voy en la ova 7.
Jejeje... cuánta pendejada.
jueves, 20 de diciembre de 2007
El Otro Errado strikes back... 21:39
Ayer hablé por teléfono con una gran amiga que hice en el CUM, y me dijo que la cena de Navidad de los amigos de la preparatoria que ya no son mis amigos se llevó a cabo el sábado pasado.
Charbelí: Ah, ¿y qué tal estuvo?
Amiga: Deja eso, eso luego te lo cuento, ¿quién crees que preguntó por ti?
Charbelí: ¿Quién?
Amiga: Pues el Otro Errado...
Charbelí: Ay no lo puedo creer.
Amiga: Sí claro... pero fíjate, me preguntó, ¿cómo está la chismosa?
Charbelí: ¡Qué cabrón! ¿Empleó la palabra "chismosa"?
Amiga: Bueno, no ésa, pero no me acuerdo cuál. Una parecida.
Charbelí: ¡Ay imbécil! Bueno... ¿y luego?
Amiga: Bueno, el punto es que yo le contesté que no sabía de quién me hablaba, y después ya me preguntó por ti: "O sea, ¿y Danila -Danila es mi primer nombre-". Yo le dije: "Ay está súper bien... fíjate que está trabajando, súper contenta, le está yendo increíble en la vida"... "Mmm... oye, ¿y ya por fin sale con alguien?"
Charbelí: ¿Así te lo preguntó?
Amiga: Así, textual. Entonces yo le contesté: "Sí", y algún sordo preguntó: "¿Qué? ¿Que ya tiene novio?" Y yo no contesté nada. Entonces el Otro Errado se puso como loco y empezó a preguntarme si ya tenías novio... pero me insistía, hasta que de plano le dije: "pues creo que sí". Todavía me pregunta, "¿y quién fue el valiente?" Y yo le describí a un tipo...
Charbelí: ¡No lo creo! ¿De verdad te dijo "y quién fue el valiente?" Hijo de la chingada.
Amiga: Sí, pero no sabes cuán ardido se escuchaba. Increíble que ya van a ser dos años y no te supere...
Mmm... en realidad yo tampoco lo he superado. Que hable de mí el Otro Errado me da coraje, pero también se mezcla con el gusto de que ya serán dos años y el hombre no me ha superado y sigue acordándose de mí. No sé si será masoquismo, pero me encanta pensar que dejé huella. Que su corazón se rompió tanto como se resquebrajó el mío -aunque tal vez nunca sepa en qué sentido-. Que le duele que me haya ido.
Por otro lado, es muy enfermizo eso de que sigamos. En enero se va a cumplir un año que no lo veo. En febrero se cumplen dos de la tragedia que cambió mi vida y bifurcó nuestros caminos. Y por lo visto él sigue tan aferrado al asunto como yo. Es triste que de pronto las aguas se calman y yo siento que se calman. Entonces comienzo a recordarlo como un buen hombre. El rencor desaparece y predominan las memorias agradables y lo extraño. Pero vuelve a hablar de mí. Vuelve a mencionarme y su ira reverdece, y con ella me doy cuenta que siempre se supera en odio. Luego me da coraje porque arruina mi transición de "te odio. Me lastimaste horrible" a "Qué bien me la pasé contigo..."
Sólo regreso a "Te odio. Me lastimaste horrible. Pero te extraño. Pero ya no me acuerdo de tu voz y cuando me cuentan lo que dices me imagino perfecto el tono de tus palabras... Ya no me acuerdo de tu rostro pero recuerdo cómo se te cerraban los ojos cada vez que inhalabas el humo del cigarro". Regreso a las contradicciones...
Maldito seas. Podrías haber sido el gran acierto de mi vida, y ahora sólo eres el Otro Errado.
Charbelí: Ah, ¿y qué tal estuvo?
Amiga: Deja eso, eso luego te lo cuento, ¿quién crees que preguntó por ti?
Charbelí: ¿Quién?
Amiga: Pues el Otro Errado...
Charbelí: Ay no lo puedo creer.
Amiga: Sí claro... pero fíjate, me preguntó, ¿cómo está la chismosa?
Charbelí: ¡Qué cabrón! ¿Empleó la palabra "chismosa"?
Amiga: Bueno, no ésa, pero no me acuerdo cuál. Una parecida.
Charbelí: ¡Ay imbécil! Bueno... ¿y luego?
Amiga: Bueno, el punto es que yo le contesté que no sabía de quién me hablaba, y después ya me preguntó por ti: "O sea, ¿y Danila -Danila es mi primer nombre-". Yo le dije: "Ay está súper bien... fíjate que está trabajando, súper contenta, le está yendo increíble en la vida"... "Mmm... oye, ¿y ya por fin sale con alguien?"
Charbelí: ¿Así te lo preguntó?
Amiga: Así, textual. Entonces yo le contesté: "Sí", y algún sordo preguntó: "¿Qué? ¿Que ya tiene novio?" Y yo no contesté nada. Entonces el Otro Errado se puso como loco y empezó a preguntarme si ya tenías novio... pero me insistía, hasta que de plano le dije: "pues creo que sí". Todavía me pregunta, "¿y quién fue el valiente?" Y yo le describí a un tipo...
Charbelí: ¡No lo creo! ¿De verdad te dijo "y quién fue el valiente?" Hijo de la chingada.
Amiga: Sí, pero no sabes cuán ardido se escuchaba. Increíble que ya van a ser dos años y no te supere...
Mmm... en realidad yo tampoco lo he superado. Que hable de mí el Otro Errado me da coraje, pero también se mezcla con el gusto de que ya serán dos años y el hombre no me ha superado y sigue acordándose de mí. No sé si será masoquismo, pero me encanta pensar que dejé huella. Que su corazón se rompió tanto como se resquebrajó el mío -aunque tal vez nunca sepa en qué sentido-. Que le duele que me haya ido.
Por otro lado, es muy enfermizo eso de que sigamos. En enero se va a cumplir un año que no lo veo. En febrero se cumplen dos de la tragedia que cambió mi vida y bifurcó nuestros caminos. Y por lo visto él sigue tan aferrado al asunto como yo. Es triste que de pronto las aguas se calman y yo siento que se calman. Entonces comienzo a recordarlo como un buen hombre. El rencor desaparece y predominan las memorias agradables y lo extraño. Pero vuelve a hablar de mí. Vuelve a mencionarme y su ira reverdece, y con ella me doy cuenta que siempre se supera en odio. Luego me da coraje porque arruina mi transición de "te odio. Me lastimaste horrible" a "Qué bien me la pasé contigo..."
Sólo regreso a "Te odio. Me lastimaste horrible. Pero te extraño. Pero ya no me acuerdo de tu voz y cuando me cuentan lo que dices me imagino perfecto el tono de tus palabras... Ya no me acuerdo de tu rostro pero recuerdo cómo se te cerraban los ojos cada vez que inhalabas el humo del cigarro". Regreso a las contradicciones...
Maldito seas. Podrías haber sido el gran acierto de mi vida, y ahora sólo eres el Otro Errado.
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otro errado
lunes, 17 de diciembre de 2007
El CUM 20:43
El CUM cumplirá 60 años de su fundación. Curioso que haya revisado el correo electrónico justo el mismo día que vi la película de Efectos Secundarios... coincidencia nimia, pero coincidencia al fin y al cabo. Hay una invitación para la cena de gala con motivo del aniversario. Cuando la vi, de inmediato me cuestioné qué tan prudente sería presentarme ahí.
Pensar en el CUM -institución donde cursé la preparatoria- trae consigo recuerdos. Recuerdos amargos de cuando pertenecía sin pertenecer completamente a un grupo de amigos. De Matuk ceceando. Del gimnasio y Octavio, nuestro instructor, contándonos que alguna vez fue Mister México. Me trae el sonido del vidrio roto mientras yo me fundía en el abrazo con mi otro.
Pensar en el CUM me recuerda la pérdida de la inocencia en el más puro y más superfluo de los sentidos. Cuando pienso en quinto de prepa lo asocio con la primera vez que usé delineador en mi vida -para que me tomaran la fotografía del anuario- tanto como con la peor época económica de mi vida o con la desilusión del desamor desesperado.
El CUM fue testigo de mi época literaria más prolija, si bien menos vivida. Sus bancas fueron paño de lágrimas y los rincones estadios de prohibiciones y de placeres amargos. Las escaleras de la biblioteca nos resguardaban en la violación de las reglas, y luego nos miraban, inermes, a los ingratos que dejábamos colillas de cigarro tiradas para alcanzar la clase antes que el segundo timbre sonara.
El CUM sigue siendo una decisión que retumba en mis entrañas. ¿Y si no hubiera entrado? ¿Sería capaz de abandonar los buenos recuerdos y las grandiosas amistades a cambio de nunca haber conocido la tortura que me embargó durante tanto tiempo?
El CUM también trajo a María Amor, a Sherley, a Farid, a Daffne... calma después de la incesante marea brava. El CUM también me regaló el mejor espectáculo de tango que he visto en la vida. Y aún los recuerdos con mi otro errado son buenos en alguna medida.
Esa institución me forjó el carácter, me hizo más fuerte, más segura. Jamás me entendería sin el CUM en mi bagaje. No sería yo sin el señor Vignau detrás mío regañándome porque llegué tarde, sin los partidos de futbol soccer donde yo era portera, sin los lunes y los miércoles yendo con mi otro errado a tomar café al Fiorentino en vez de hacer ejercicio en el gimnasio.
No me encontraría en otras fotos sin verme en las fotos de mis épocas preparatorianas. Aquéllas del Café la Selva en las que, quien me las tomó, reflejó el amor que me profesaba.
Para algunos las amistades forjadas permanecen después del CUM. Para mí se han ido muchas por mis circunstancias con el otro errado. Pero esos recuerdos son míos, no me los quita nadie, están ahí más allá de mi decisión de asistir o no a la cena de gala.
Pensar en el CUM -institución donde cursé la preparatoria- trae consigo recuerdos. Recuerdos amargos de cuando pertenecía sin pertenecer completamente a un grupo de amigos. De Matuk ceceando. Del gimnasio y Octavio, nuestro instructor, contándonos que alguna vez fue Mister México. Me trae el sonido del vidrio roto mientras yo me fundía en el abrazo con mi otro.
Pensar en el CUM me recuerda la pérdida de la inocencia en el más puro y más superfluo de los sentidos. Cuando pienso en quinto de prepa lo asocio con la primera vez que usé delineador en mi vida -para que me tomaran la fotografía del anuario- tanto como con la peor época económica de mi vida o con la desilusión del desamor desesperado.
El CUM fue testigo de mi época literaria más prolija, si bien menos vivida. Sus bancas fueron paño de lágrimas y los rincones estadios de prohibiciones y de placeres amargos. Las escaleras de la biblioteca nos resguardaban en la violación de las reglas, y luego nos miraban, inermes, a los ingratos que dejábamos colillas de cigarro tiradas para alcanzar la clase antes que el segundo timbre sonara.
El CUM sigue siendo una decisión que retumba en mis entrañas. ¿Y si no hubiera entrado? ¿Sería capaz de abandonar los buenos recuerdos y las grandiosas amistades a cambio de nunca haber conocido la tortura que me embargó durante tanto tiempo?
El CUM también trajo a María Amor, a Sherley, a Farid, a Daffne... calma después de la incesante marea brava. El CUM también me regaló el mejor espectáculo de tango que he visto en la vida. Y aún los recuerdos con mi otro errado son buenos en alguna medida.
Esa institución me forjó el carácter, me hizo más fuerte, más segura. Jamás me entendería sin el CUM en mi bagaje. No sería yo sin el señor Vignau detrás mío regañándome porque llegué tarde, sin los partidos de futbol soccer donde yo era portera, sin los lunes y los miércoles yendo con mi otro errado a tomar café al Fiorentino en vez de hacer ejercicio en el gimnasio.
No me encontraría en otras fotos sin verme en las fotos de mis épocas preparatorianas. Aquéllas del Café la Selva en las que, quien me las tomó, reflejó el amor que me profesaba.
Para algunos las amistades forjadas permanecen después del CUM. Para mí se han ido muchas por mis circunstancias con el otro errado. Pero esos recuerdos son míos, no me los quita nadie, están ahí más allá de mi decisión de asistir o no a la cena de gala.
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sábado, 15 de diciembre de 2007
Fin de semestre 8:58
Al fin se terminó el semestre. Ya no más entregas de trabajo. No más horario en la tarde. Únicamente la familia, el trabajo, los amigos.
¿Mis propósitos de vacaciones? Primero limpiar mi cuarto. Hacer ejercicio. Recoger la casa que está súper mega tirada. Leer.
A ver qué tal mis propósitos.
¿Mis propósitos de vacaciones? Primero limpiar mi cuarto. Hacer ejercicio. Recoger la casa que está súper mega tirada. Leer.
A ver qué tal mis propósitos.
jueves, 13 de diciembre de 2007
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Baratas 22:39
Desde que entré a trabajar he comprado muchas películas. Las primeras dos que compré fueron Oldboy y Lady Vengeance. Después de eso comencé a comprar y comprar. Pero los títulos que compro me cuestan baratísimos. En realidad cada vez que entro a Mix Up o Sanborn's -que son los lugares donde usualmente adquiero dvd's- voy a las secciones de "99 pesos". En ellas el precio más caro es ése, de 99 pesos, y para abajo hay películas hasta de 30.
Salvo una muy mala elección, todas las películas que he comprado en esa sección han resultado muy buenas. Hoy cuando me desperté vi la más reciente adquisición: se llama "En la ciudad" y la dirige un hombre llamado César Gay. La película lleva al espectador por las historias de sies amigos residentes de Barcelona y que, aunque son amigos, no se cuentan lo importante. Así, cada uno vive situaciones determinantes que se reflejan en su estado de ánimo y comportamiento con los otros, aunque no se cuenten qué les sucedió exactamente.
También compré "Los amantes del siglo". Aunque no sabía de qué trataba, Juliette Binoche -mi actriz favorita- es la protagonista. Ésta es la historia de dos escritores que se enamoran. Ella -George Sand- es más grande que él y abandonó a su marido. Él es muy celoso y agresivo. Juntos viven un amor apasionado y enfermizo.
La que de plano no me gustó nada se llama "Irresistibles". Ya sabía que iba a comprar algo muy muy comercial cuando la vi en el estante, pero como en ella actúa una mujer que salía en la telenovela "El Clon" decidí llevármela. Gran error.
En fin, así me la he pasado compre y compre películas de 30 pesos. Muy buenas y no son piratas.
Salvo una muy mala elección, todas las películas que he comprado en esa sección han resultado muy buenas. Hoy cuando me desperté vi la más reciente adquisición: se llama "En la ciudad" y la dirige un hombre llamado César Gay. La película lleva al espectador por las historias de sies amigos residentes de Barcelona y que, aunque son amigos, no se cuentan lo importante. Así, cada uno vive situaciones determinantes que se reflejan en su estado de ánimo y comportamiento con los otros, aunque no se cuenten qué les sucedió exactamente.
También compré "Los amantes del siglo". Aunque no sabía de qué trataba, Juliette Binoche -mi actriz favorita- es la protagonista. Ésta es la historia de dos escritores que se enamoran. Ella -George Sand- es más grande que él y abandonó a su marido. Él es muy celoso y agresivo. Juntos viven un amor apasionado y enfermizo.
La que de plano no me gustó nada se llama "Irresistibles". Ya sabía que iba a comprar algo muy muy comercial cuando la vi en el estante, pero como en ella actúa una mujer que salía en la telenovela "El Clon" decidí llevármela. Gran error.
En fin, así me la he pasado compre y compre películas de 30 pesos. Muy buenas y no son piratas.
domingo, 9 de diciembre de 2007
Sin título 19:44
Hoy voy a pensar que este blog no es leído por nadie y voy a escribir para mí. Cierro los ojos y los abro de inmediato porque tengo miedo de quedarme dormida. Otra vez el maldito sueño que aparece para distraerme de las malas rachas. Se llama depresión.
Aunque no sé si pareciera o no, tenía mucho tiempo sin sentirme deprimida. Y de pronto llueve sobre mojado, como si diario vistiera la polo aquamarina. De pronto mal en el trabajo, mal con gente importante, mal con mi familia. De pronto mal por todos lados.
Si pudiera ser ua estrella fugaz volaría al cielo para no regresar nunca. Pero no puedo. Para eso está la vida, para disfrutar el dolor y la alegría, la permanencia en desesperación. Sí, justo es la combinación de palabras que buscaba: permanencia en desesperación. Porque de pronto ya no es melancolía o nostalgia, ya no es sólo añoranza. Es desesperanza, desilusión de lo que no existe y tampoco se forjará. Espera del pasado que no llega, que jamás vendrá.
No hay llanto. Sólo sueño. Sueño y mucha vergüenza. Sólo sueño y falta de voluntad. Dolor de cabeza. Distracción. Miedo. La mente revuelta junto con un estómago que se siente vacío todo el tiempo. La poca energía consumida en el movimiento de piernas y las punzadas en las sienes. Se me cierran los ojos. la cabeza me da vueltas. Me da vueltas la cabeza.
Aunque no sé si pareciera o no, tenía mucho tiempo sin sentirme deprimida. Y de pronto llueve sobre mojado, como si diario vistiera la polo aquamarina. De pronto mal en el trabajo, mal con gente importante, mal con mi familia. De pronto mal por todos lados.
Si pudiera ser ua estrella fugaz volaría al cielo para no regresar nunca. Pero no puedo. Para eso está la vida, para disfrutar el dolor y la alegría, la permanencia en desesperación. Sí, justo es la combinación de palabras que buscaba: permanencia en desesperación. Porque de pronto ya no es melancolía o nostalgia, ya no es sólo añoranza. Es desesperanza, desilusión de lo que no existe y tampoco se forjará. Espera del pasado que no llega, que jamás vendrá.
No hay llanto. Sólo sueño. Sueño y mucha vergüenza. Sólo sueño y falta de voluntad. Dolor de cabeza. Distracción. Miedo. La mente revuelta junto con un estómago que se siente vacío todo el tiempo. La poca energía consumida en el movimiento de piernas y las punzadas en las sienes. Se me cierran los ojos. la cabeza me da vueltas. Me da vueltas la cabeza.
sábado, 8 de diciembre de 2007
El diario virtual... 22:05
No me acuerdo en cuál de los blogs que frecuento leí algo sobre el blog como un diario virtual (pero de quien lo haya leído me puede decir y con gusto le doy el crédito), pero le agradezco la conformación del concepto puesto que justo describe la libertad que siento en mi espacio.
En noviembre cumplí un año con Hojas secas. El contenido del presente ha causado mucha polémica, o preocupación, o a veces la transmisión de la "blognovela" que escribí con J.
Muchas gracias a todos mis asiduos lectores. Aunque la verdad es que no estoy por ustedes, sí me alegra mucho saber que a alguien le interesan mis pensamientos.
En noviembre cumplí un año con Hojas secas. El contenido del presente ha causado mucha polémica, o preocupación, o a veces la transmisión de la "blognovela" que escribí con J.
Muchas gracias a todos mis asiduos lectores. Aunque la verdad es que no estoy por ustedes, sí me alegra mucho saber que a alguien le interesan mis pensamientos.
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jueves, 6 de diciembre de 2007
En mi breve lapso de tiempo en una nueva oficina... 16:12
Me cambiaron a una oficina nueva. Pero fue por súper poquito tiempo porque no hay suficientes nodos de red. En fin, desde aquí escribo antes de irme de Novartis a mi casa hoy...
Tenía ganas de ir al cine. Pero nadie tuvo ni las ganas ni el tiempo así que, ni modo, no iré. No porque no pueda ir sola sino porque no tengo ánimos de ir sola sino que quiero ir acompañada...
En la oficina estamos haciendo un intercambio con todo y amigo secreto. Mi amigo secreto no había hecho acto de presencia. Pero me fui a fumar y cuando regresé ya tenía yo un sobre en el lugar que momentáneamente ocupo. Me dejaron un calendario de Fulanitos de diciembre de 2007, un mensajito que decía: "Pensaste que me olvidaba de ti!! Pues no..." y unas gomitas muy ricas de e.frutti que ya me comí a pesar de mi dieta.
Yo ayer dejé unos panditas y hoy un crunch y unos zours. Escuché cuando la persona que me tocó en el intercambio decía: "¡Otra vez! Chin voy a engordar"... jajajajajajajaja.
En fin, ya mañana será otro día. Ojalá que mi amigo secreto (que yo creo que es amiga) se acuerde de mí mañana.
Saludos desde Novartis México.
Tenía ganas de ir al cine. Pero nadie tuvo ni las ganas ni el tiempo así que, ni modo, no iré. No porque no pueda ir sola sino porque no tengo ánimos de ir sola sino que quiero ir acompañada...
En la oficina estamos haciendo un intercambio con todo y amigo secreto. Mi amigo secreto no había hecho acto de presencia. Pero me fui a fumar y cuando regresé ya tenía yo un sobre en el lugar que momentáneamente ocupo. Me dejaron un calendario de Fulanitos de diciembre de 2007, un mensajito que decía: "Pensaste que me olvidaba de ti!! Pues no..." y unas gomitas muy ricas de e.frutti que ya me comí a pesar de mi dieta.
Yo ayer dejé unos panditas y hoy un crunch y unos zours. Escuché cuando la persona que me tocó en el intercambio decía: "¡Otra vez! Chin voy a engordar"... jajajajajajajaja.
En fin, ya mañana será otro día. Ojalá que mi amigo secreto (que yo creo que es amiga) se acuerde de mí mañana.
Saludos desde Novartis México.
lunes, 3 de diciembre de 2007
Aquamarina 12:57
Hace como dos años me compré una polo aquamarina. Aunque no es un color que me encante me parecía que la blusa estaba linda, así que ni más ni menos, la compré. Cuando me la puse por primera vez la gente me dijo que me veía muy bien, que incluso parecía estar de mejor humor y que el color me sentaba bomba.
Y me la puse el 18 de febrero de 2006. Era el cumpleaños de un amigo, íbamos a las trajineras y como no había que ir demasiado arreglados supuse que era una buena opción. Cuando salimos de las trajineras nos dirigimos a casa de mi amigo y ahí me quedé a pasar la noche. Al día siguiente, 19 de febrero, amanecí con la misma playera que el día anterior. Y ése fue el peor día de mi vida.
Me acuerdo hasta de la ropa precisamente porque fue muy triste. Tan triste para recordar esos detalles que tiene la vida y pensar que hasta cómo iba vestida...
En fin, hace poco me volví a poner esa playera. No que la hubiera dejado de usar -aunque sí por unos tres meses después de que sucedió el 19 de febrero de 2006-, pero tenía como dos meses sin ponérmela y dije: "hoy es el día"... pues méndigas coincidencias porque otra vez pasé por uno de los días más tristes de mi vida. No el más.. porque creo que nada superará el 19 -aunque bueno, siempre nos puede ir peor- pero sí fue un día lleno de decepciones y presión.
Lo primero que pensé fue que era curioso que vistiera esa polo aquamarina. Lo segundo, que justo ese color con el que la gente me dice que me veo más alegre, ha sido testigo de mis peores días en la vida.
Así, he decidido no volvérmela a poner. Tampoco la voy a regalar, la voy a colgar en mi clóset.
Después, la blusa sirvió para desviar el pensamiento a las supersticiones. Si fuera supersticiosa diría que esa polo me trae mala suerte. Pero no soy y tampoco creo en la suerte. Simplemente me parece que tengo que materializar el dolor y la desilusión, tengo que depositarlo en algo tangible para superarlo más pronto.
Las desilusiones del 19 de febrero y la actual no tienen el mismo origen ni duelen parecido, pero en magnitud conservan el mismo nivel. La coincidencia es que estoy trabajando y la mente está ocupada en otros asuntos, pero no puedo dejar de sentir el nudo en la boca del estómago o la falta de voluntad. Me levanto y es un esfuerzo doble porque tengo que hacer las cosas "a huevo". Si por mí fuera me quedaría durmiendo en casa, donde no me pega el viento y puedo disfrutar de mi tristeza.
Lo raro es que en esta ocasión no estoy así por un amor frustrado. Me siento así por el golpe de realidad. Porque se me cayó la imagen de alguien a quien tenía en un muy, muy alto pedestal. Es mi culpa. Esa persona no tiene responsabilidad. Y aún así, me duele.
Y me la puse el 18 de febrero de 2006. Era el cumpleaños de un amigo, íbamos a las trajineras y como no había que ir demasiado arreglados supuse que era una buena opción. Cuando salimos de las trajineras nos dirigimos a casa de mi amigo y ahí me quedé a pasar la noche. Al día siguiente, 19 de febrero, amanecí con la misma playera que el día anterior. Y ése fue el peor día de mi vida.
Me acuerdo hasta de la ropa precisamente porque fue muy triste. Tan triste para recordar esos detalles que tiene la vida y pensar que hasta cómo iba vestida...
En fin, hace poco me volví a poner esa playera. No que la hubiera dejado de usar -aunque sí por unos tres meses después de que sucedió el 19 de febrero de 2006-, pero tenía como dos meses sin ponérmela y dije: "hoy es el día"... pues méndigas coincidencias porque otra vez pasé por uno de los días más tristes de mi vida. No el más.. porque creo que nada superará el 19 -aunque bueno, siempre nos puede ir peor- pero sí fue un día lleno de decepciones y presión.
Lo primero que pensé fue que era curioso que vistiera esa polo aquamarina. Lo segundo, que justo ese color con el que la gente me dice que me veo más alegre, ha sido testigo de mis peores días en la vida.
Así, he decidido no volvérmela a poner. Tampoco la voy a regalar, la voy a colgar en mi clóset.
Después, la blusa sirvió para desviar el pensamiento a las supersticiones. Si fuera supersticiosa diría que esa polo me trae mala suerte. Pero no soy y tampoco creo en la suerte. Simplemente me parece que tengo que materializar el dolor y la desilusión, tengo que depositarlo en algo tangible para superarlo más pronto.
Las desilusiones del 19 de febrero y la actual no tienen el mismo origen ni duelen parecido, pero en magnitud conservan el mismo nivel. La coincidencia es que estoy trabajando y la mente está ocupada en otros asuntos, pero no puedo dejar de sentir el nudo en la boca del estómago o la falta de voluntad. Me levanto y es un esfuerzo doble porque tengo que hacer las cosas "a huevo". Si por mí fuera me quedaría durmiendo en casa, donde no me pega el viento y puedo disfrutar de mi tristeza.
Lo raro es que en esta ocasión no estoy así por un amor frustrado. Me siento así por el golpe de realidad. Porque se me cayó la imagen de alguien a quien tenía en un muy, muy alto pedestal. Es mi culpa. Esa persona no tiene responsabilidad. Y aún así, me duele.
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