libre que tengo desde hace mucho se da hoy, a las 10:34 pm, mientras abro mi mail para revisar avances del proyecto la Pinacoteca. Estoy muerta. Muy cansada, es decir, pero también muy contenta. Me encanta la idea de ser parte de la realización del arte. Me encanta la idea de aprender y de darme cuenta que todo cuesta, que hasta el arte requiere de dinero para sobrevivir.
¿Mi labor? Básicamente estoy ayudando a llevar las cuentas de la producción. No tengo tiempo para nada. Mi mente está siempre distraída y puesta en la sintonía del cine. Mi responsabilidad maximizada y el gusto por ir a trabajar exacerbado.
En fin, ahora a la Pinacoteca. Ahora con un poco de experiencia en áreas desconocidas pero reales.
Tengo que leer. Ya me voy.
miércoles, 27 de junio de 2007
martes, 26 de junio de 2007
sábado, 23 de junio de 2007
De pronto 16:29
este verano se llena de actividades. Ya no es sólo la película de Ariel, sino también el nuevo proyecto para el que nos reunimos hoy al medio día. Me siento abrumada, por lo que pensé que escribir en el blog podría ser un buen desahogo.
¿Por qué abrumada? Porque el proyecto de la Pinacoteca -el de Stephan para el que nos reunimos hoy-, es una gran oportunidad, y un gran reto. Estar frente a tantas obras de arte, respirarlas, probar su sabor con los ojos y buscar en su iconografía un refugio representa para mí un honor, al igual que un compromiso con las obras maestras y sus compositores, aún cuando muchas de ellas no están firmadas.
No pasaba el tiempo adentro. Las pinturas permanecían colosales e impávidas ante los ojos sorprendidos del escaso equipo que buscará hacerles justicia.
Sentí lo que sólo el arte pude hacerme sentir: la plenitud en el resguardo de las paredes que lo contienen; la tempestad transmitida con colores y trazos, la noción de que quien lo hizo no tendría ni idea de que pasado el tiempo y su talento es reconocido. Incluso el tiempo se pone tan celoso que busca maneras de estropear lo que lo trasciende, por lo que las obras no han sido mantenidas adecuadamente y algunas están perdiéndose. una verdadera lástima para un patrimonio tan importante.
Por eso siento doble carga.
¿Por qué abrumada? Porque el proyecto de la Pinacoteca -el de Stephan para el que nos reunimos hoy-, es una gran oportunidad, y un gran reto. Estar frente a tantas obras de arte, respirarlas, probar su sabor con los ojos y buscar en su iconografía un refugio representa para mí un honor, al igual que un compromiso con las obras maestras y sus compositores, aún cuando muchas de ellas no están firmadas.
No pasaba el tiempo adentro. Las pinturas permanecían colosales e impávidas ante los ojos sorprendidos del escaso equipo que buscará hacerles justicia.
Sentí lo que sólo el arte pude hacerme sentir: la plenitud en el resguardo de las paredes que lo contienen; la tempestad transmitida con colores y trazos, la noción de que quien lo hizo no tendría ni idea de que pasado el tiempo y su talento es reconocido. Incluso el tiempo se pone tan celoso que busca maneras de estropear lo que lo trasciende, por lo que las obras no han sido mantenidas adecuadamente y algunas están perdiéndose. una verdadera lástima para un patrimonio tan importante.
Por eso siento doble carga.
viernes, 22 de junio de 2007
Aqui sigo... 19:02
Aquí sigo en la producción del proyecto. Ya empecé a leer Ulises. Efectivamente, desde la primera página se convierte en un libro difícil de leer. Empecé ante el "Venga valiente" escrito por quien me lo regaló, en la página dedicada al título del libro. Así, inicié la encrucijada: comenzar a leer el que quizá se convierta en el libro más complicado que he leído en mi vida. Lo veo. Me lo como con el tacto. Pongo toda mi atención... luego sigo, tengo trabajo
miércoles, 20 de junio de 2007
Producción 12:59
Cuando entré a la escuela abrieron un taller de Guionismo Cinematográfico en la UP. La Sociedad de Alumnos lo organizó y Aldo y yo lo tomamos.
El curso fue impartido por Ariel Gordon, un gran hombre, muy talentoso y amable. Nos quedamos con el contacto y continuamos la relación. Ha sido nuestro mentor cinematográfico, una guía imprescindible y uno de los impulsores principales de que yo haya tomado el cine como un camino.
Ahora nos invitó a Aldo, Roberto y a mí a participar en su producción cinematográfica. Maravilloso. Empecé ayer y hoy aquí estoy sentada frente a la computadora, sin hacer nada pero eso sí, muy feliz por aprender a hacer las cosas profesionalmente.
Así, nuestro cargo es el de asistentes de producción. Chinga loca, según me dicen. No he experimentado la chinga a excepción de que ayer tuve que ir a la Condesa por un par de cajas muy pesadas y por una impresora multifuncional, y regresar en taxi -me ponen de nervios los taxistas-.
En fin, esto es nuevo y magnífico para su servidora.
El curso fue impartido por Ariel Gordon, un gran hombre, muy talentoso y amable. Nos quedamos con el contacto y continuamos la relación. Ha sido nuestro mentor cinematográfico, una guía imprescindible y uno de los impulsores principales de que yo haya tomado el cine como un camino.
Ahora nos invitó a Aldo, Roberto y a mí a participar en su producción cinematográfica. Maravilloso. Empecé ayer y hoy aquí estoy sentada frente a la computadora, sin hacer nada pero eso sí, muy feliz por aprender a hacer las cosas profesionalmente.
Así, nuestro cargo es el de asistentes de producción. Chinga loca, según me dicen. No he experimentado la chinga a excepción de que ayer tuve que ir a la Condesa por un par de cajas muy pesadas y por una impresora multifuncional, y regresar en taxi -me ponen de nervios los taxistas-.
En fin, esto es nuevo y magnífico para su servidora.
martes, 19 de junio de 2007
Las 3:31 pm 2:29
Parece que no puedo hacer una edición y dormir el día antes de la entrega. No, no es posible. Siempre tengo que quedarme despierta hasta el día siguiente y llegar a mi casa agotada y dispuesta a dormir toda la tarde.
Al rato no será así: tengo que ir a ver mi trabajo después de la escuela, y éste es un video musical de tres minutos así que en teoría no habría razón para que me desvelara.
A menos claro que la razón sea que estoy escribiendo en este blog en lugar de terminar mi trabajo.
Al rato no será así: tengo que ir a ver mi trabajo después de la escuela, y éste es un video musical de tres minutos así que en teoría no habría razón para que me desvelara.
A menos claro que la razón sea que estoy escribiendo en este blog en lugar de terminar mi trabajo.
sábado, 16 de junio de 2007
Que si uno se proyecta cuando escribe... 20:07
(Escribo este post como respuesta a una pregunta formulada por Laura Pa, una muy buena amiga. Visiten su blog)
Escribir es como desnudarse frente a un espejo y contar cuántos lunares hay en el cuerpo. Mostrar lo que se escribe es desnudar el alma ante los ojos de quienes quieran conocer, explorar. Es la búsqueda de uno mismo materializado en palabras. Es sumergirse en el mar y nadar junto a los otros peces, con la plena verdad de que no hay dos iguales y de que uno está expuesto a los colmillos de un tiburón, o al resguardo de un coral.
pero si, por supuesto que uno se proyecta cuando escribe. Por eso a veces escribimos cosas agradables y felices, y otras escribimos cosas turbias y aparentemente sin sentido.
Es por eso que cualquier intento por expresar lo que somos y lo que pensamos es bien recibido. Sea en un blog, o en un diario, o en un cuento que alguien se atreve a compartir. Ahí está su esencia plasmada, ahí estan sus sensaciones momentáneas, aunque hay que saber buscarlas.
Escribir es como desnudarse frente a un espejo y contar cuántos lunares hay en el cuerpo. Mostrar lo que se escribe es desnudar el alma ante los ojos de quienes quieran conocer, explorar. Es la búsqueda de uno mismo materializado en palabras. Es sumergirse en el mar y nadar junto a los otros peces, con la plena verdad de que no hay dos iguales y de que uno está expuesto a los colmillos de un tiburón, o al resguardo de un coral.
pero si, por supuesto que uno se proyecta cuando escribe. Por eso a veces escribimos cosas agradables y felices, y otras escribimos cosas turbias y aparentemente sin sentido.
Es por eso que cualquier intento por expresar lo que somos y lo que pensamos es bien recibido. Sea en un blog, o en un diario, o en un cuento que alguien se atreve a compartir. Ahí está su esencia plasmada, ahí estan sus sensaciones momentáneas, aunque hay que saber buscarlas.
martes, 12 de junio de 2007
La lasagna/ la música, sin importar el género/ una buena conversación/ el cigarro perfecto fumado en la compañía perfecta/ los errores de ortografía garrafales, y aún así inocentes/ las hojas secas/ el papel arrugado/ el papel mojado/ las oportunidades/ la confianza a pesar de que ésta ya debería estar perdida desde hace tanto/ la atención/ la posibilidad de rectificar un error/ Scrabble/ té chai/ té chai de moras azules/ Coffee Room/ el olor de mi abuelo/ la risa de mi mamá/ el ingenio de mi hermano/ volver a vivir lo que sentí en una situación que ahora me queda como un recuerdo/ Azul de Kieslowsky/ el aroma de mi cabello/ los juegos de miradas/ los niños/ las parejas de enamorados/ el metro/ los cuentos/ escribir/ soñar despierta/ las hadas/ raiders on the storm/ la vejez amable/ la sinceridad/ los ojos que sonríen antes que la boca/ las discusiones inteligentes/ los regalos/ las flores/ los pies descalzos/el sentido del tacto/el viento rozando mis mejillas/ los acentos/ las imitaciones que mi amigo hace/ Starbuck's de Parroquia/ Don Keso/las irreverencias de mi amiga/ la polémica/ criticar/ las groserías/ mi mac/ la lengua española/ los diccionarios/ caminar bajo la lluvia/ comer en el estacionamiento de Mc Donald's/ las lágrimas/ ver fotografías/ los blogs/ mi blog/ las películas mexicanas de la Época de Oro/ La mujer sin lágrimas con Libertad Lamarque/ Todas las de Libertad Lamarque/ Madonna/ Clive Owen/ mi nombre/ los ojos/ los labios/ los gestos/mi tono de piel/ las narices/ la cerveza/ los martinis/ caminar/ el cigarro/ la buena compañía/ el sarcasmo/ debatir/la cultura/ la gente culta/ la esperanza del amor/ encontrarme gente en la calle/postsecret/dormir/comer/Charbe/ lo curioso de que la gente siga existiendo aunque ya no participe en mi vida/ Es decir, que se aleje y de pronto vuelva/ las tardes en Coyoacán con la ninfa/ Fray Servando con Aimé/ las salidas a lugares cerca del DF/ el DF/ mentarle la madre a los estúpidos que no saben manejar/ las imágenes del día/ mi capacidad de observación/llegar tarde/ los ventiladores/ CSI/ las historias de amor/ los amantes del círculo polar/ La India/ México/ las piernas/ mi talento/ mi mandíbula desprendible/ los topes/ mis dientes/mi familia/ El Guernica/Crimen Perfecto/ Dalí/
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lunes, 11 de junio de 2007
El único 19:40
El único recuerdo que tengo de mi papá no es nitido: entre sombras está él, riendo y cargándome sobre los hombros. Mis pequeñas piernas recaen apenas sobre su pecho y mi cabello azabache y lacio se agita por el movimiento de mi cabeza aunado al viento salvaje de aquel día -tal vez por eso me gusta tanto caminar contra el viento y sentir mis mejillas frías-.
Mi papá me toma de los muslos para no caerme. Casi puedo ver mis dientes de leche y mi fleco perfectamente peinado volando hacia la temprana libertad . Casi siento que vuelo y soy tan feliz. Hasta recuerdo cómo estoy vestida: un par de zapatos de charol negro, con hebilla, tipicos de niña chiquita. Unas mallas blancas y abrigadoras. Un vestidito verde confeccionado por una de mis tías, la que me leía cuentos y a quien le debo la pasión por la literatura.
Entonces mi hermano tira del pantalón a mi papá. Sus hermosos ojos grandes y redondos se iluminan cuando me baja y lo carga a él en hombros. Ahora es su turno.
Lo carga unos momentos y después exclama:
- ¡Qué bárbaro! Pareces una piedra.
Y lo baja. Entonces vuelve a tomarme en brazos para llegar a su cabeza.
Mi papá me toma de los muslos para no caerme. Casi puedo ver mis dientes de leche y mi fleco perfectamente peinado volando hacia la temprana libertad . Casi siento que vuelo y soy tan feliz. Hasta recuerdo cómo estoy vestida: un par de zapatos de charol negro, con hebilla, tipicos de niña chiquita. Unas mallas blancas y abrigadoras. Un vestidito verde confeccionado por una de mis tías, la que me leía cuentos y a quien le debo la pasión por la literatura.
Entonces mi hermano tira del pantalón a mi papá. Sus hermosos ojos grandes y redondos se iluminan cuando me baja y lo carga a él en hombros. Ahora es su turno.
Lo carga unos momentos y después exclama:
- ¡Qué bárbaro! Pareces una piedra.
Y lo baja. Entonces vuelve a tomarme en brazos para llegar a su cabeza.
domingo, 10 de junio de 2007
Ulises 22:00
La semana pasada un gran amigo me dio un gran regalo: El Ulises, de James Joyce. No sólo es un gran regalo porque es un gran libro, sino por el significado que justo esa novela tiene para mí.
No la he leído. Porque no me atrevo. Incluso ahora que la tengo en mis manos, acaricio la pasta y, como un ciego que lee braile procuro aprenderme el contorno de la figura en relieve de la portada.
Después abro el libro y lo contemplo. Pienso que ya quiero terminar de leer "Las palmeras salvajes" para poder adentrarme en la mente y el día de Leopold Bloom.
La verdad es que ya empecé con la introducción del traductor y me horroricé: una explicación de la exageración en la dificultad de traducir al libro al castellano. Pero la verdad es que pone fragmentos en inglés y yo no entiendo nada.
Siento el miedo recorrer mis sentidos. El respeto que me inspira Joyce se obvia en mis poros. Escribir sobre esto me ha costado mucho tiempo de reflexión.
Recuerdo las declaraciones de Sabines, donde claramente expresaba la influencia de Ulises para él.
Me siento como entrando a un pasaje muy difícil de la vida.
Todo eso representa Ulises para mí.
No la he leído. Porque no me atrevo. Incluso ahora que la tengo en mis manos, acaricio la pasta y, como un ciego que lee braile procuro aprenderme el contorno de la figura en relieve de la portada.
Después abro el libro y lo contemplo. Pienso que ya quiero terminar de leer "Las palmeras salvajes" para poder adentrarme en la mente y el día de Leopold Bloom.
La verdad es que ya empecé con la introducción del traductor y me horroricé: una explicación de la exageración en la dificultad de traducir al libro al castellano. Pero la verdad es que pone fragmentos en inglés y yo no entiendo nada.
Siento el miedo recorrer mis sentidos. El respeto que me inspira Joyce se obvia en mis poros. Escribir sobre esto me ha costado mucho tiempo de reflexión.
Recuerdo las declaraciones de Sabines, donde claramente expresaba la influencia de Ulises para él.
Me siento como entrando a un pasaje muy difícil de la vida.
Todo eso representa Ulises para mí.
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Post a secret 21:48
Uno de los mejores descubrimientos que he hecho en Internet es, sin duda, postsecret.blogspot.com. Es simplemente maravillosa. Cada semana entro con muchísima expectativa. Miro las postales publicadas, las observo por horas, y generalmente hay alguna con la que empatizo particularmente. Entonces ésa la guardo. Ya tengo una colección. Son confesiones que yo podría haber puesto -aunque me doy cuenta que podría haberlas mandado yo hasta que las leo-.
Sí, definitivamente postsecret es mu catártico.
Sí, definitivamente postsecret es mu catártico.
viernes, 8 de junio de 2007
Regalos... 22:18
Inevitablemente hoy que pensé en los regalos pensé también en las coincidencias. Al pensarlo románticamente, retrocedí en el tiempo hasta la coincidencia de que mis padres se conocieran, se casaran y concibieran una hija. Me regalaron la vida aún sin saber a ciencia cierta a quién se la darían. Me regalaron un nombre que me distingue y por el que me llaman los demás. Y su genética me obsequio la gran virtud –o el terrible karma- de procurar pensar en todo lo que llega a mí.
Ahora pienso en los regalos. Los regalos que materializan el cariño. Que representan la importancia que alguien tiene en nuestras vidas. Que simbolizan la presencia de ese alguien –o esos “alguienes”- en el pensamiento. Entonces la materia se convierte en un símbolo de la presencia de lo anterior. Puede ser una carta, o un cuento, o unos aretes, o un libro.
A veces es mucho más sencillo: pueden ser palabras o una canción, o incluso una mirada cálida, o un abrazo.
Yo recibo regalos diariamente. Supongo que regalo con la misma frecuencia. Cuando, sinceramente, demuestro que alguien me importa, o le dirijo alguna palabra de aliento que realmente creo.
Tal vez hasta la hipocresía puede ser un regalo: es el encubrimiento de las verdaderas intenciones. Es la sustitución del pensamiento real por la actuación, cada vez mejor fingida, de que nos gusta, o nos parece la existencia que en el fondo no quisiéramos que fuera así.
Pero la sinceridad siempre es mejor regalo que la hipocresía. Por eso existe escasamente en personas a menudo llamadas cínicas. En la rudeza de quien dice lo que quiere aunque se eche encima al mundo.
Y mejor que la franqueza, la prudencia. La humildad de reconocer que algo está mal, pero aún más sensato, de elegir no decirlo porque hay asuntos más importantes que pueden verse lastimados por la respuesta verdadera a los cuestionamientos jamás planteados.
Y un regalo es la mejor muestra de franqueza. Claro que esto todos lo han pensado, porque no hay aquí nada que yo diga que sea nuevo. Sólo está materializado en palabras.
Ahora pienso en los regalos. Los regalos que materializan el cariño. Que representan la importancia que alguien tiene en nuestras vidas. Que simbolizan la presencia de ese alguien –o esos “alguienes”- en el pensamiento. Entonces la materia se convierte en un símbolo de la presencia de lo anterior. Puede ser una carta, o un cuento, o unos aretes, o un libro.
A veces es mucho más sencillo: pueden ser palabras o una canción, o incluso una mirada cálida, o un abrazo.
Yo recibo regalos diariamente. Supongo que regalo con la misma frecuencia. Cuando, sinceramente, demuestro que alguien me importa, o le dirijo alguna palabra de aliento que realmente creo.
Tal vez hasta la hipocresía puede ser un regalo: es el encubrimiento de las verdaderas intenciones. Es la sustitución del pensamiento real por la actuación, cada vez mejor fingida, de que nos gusta, o nos parece la existencia que en el fondo no quisiéramos que fuera así.
Pero la sinceridad siempre es mejor regalo que la hipocresía. Por eso existe escasamente en personas a menudo llamadas cínicas. En la rudeza de quien dice lo que quiere aunque se eche encima al mundo.
Y mejor que la franqueza, la prudencia. La humildad de reconocer que algo está mal, pero aún más sensato, de elegir no decirlo porque hay asuntos más importantes que pueden verse lastimados por la respuesta verdadera a los cuestionamientos jamás planteados.
Y un regalo es la mejor muestra de franqueza. Claro que esto todos lo han pensado, porque no hay aquí nada que yo diga que sea nuevo. Sólo está materializado en palabras.
jueves, 7 de junio de 2007
Más citas 21:35
Este libro es una genialidad.
"No las atrae lo romántico del amor ilícito, ni el concepto apasionado de dos almas perdidas, condenadas, juzgadas y aisladas para siempre contra el mundo y Dios, ni lo irrevocable que arrastra a los hombres: es porque ven en el amor ilícito un desafío, porque tienen un irresistible deseo (idéntico a la convicción de que son capaces cada una de ellas, de manejar con éxito una casa de pensión) de hacer respetable el amor ilícito, de tomar al mismo don Juan y reducir los licenciosos rulos que les sedujeron al aparente decoro del puchero de cada dia y de los trenes suburbanos"
"Volvió a pensar: hay algo en ella que no quiere a nadie ni a nada, y después de un profundo y silencioso relámpago, una claridad blanca, raciocinio, instinto, quién sabe que Ella está sola. No solitaria, sola. Tenía un padre y luego cuatro hermanos idénticos al padre y luego se casó con un hombre idéntico a los cuatro hermanos y es posible que no haya tenido un cuarto propio en toda su vida y así ha vivido toda su vida en una soledad completa y ni siquiera lo sabe, como el niño que no ha probado nunca un bizcochuelo no sabe lo que es bizcochuelo"
"- Sí, es el amor. Dicen que el amor muere entre dos personas. Eso no es cierto. No muere. Lo deja a uno, se va si uno no es digno, si uno no lo merece bastante. No muere; uno es el que se muere. Es como el océano: si uno no sirve, si uno empieza a apestar en él, lo escupe en alguna parte para que se muera. Uno se muere de cualquier modo, pero yo prefiero ahogarme en el océano a que me escupa a una faja de playa muerta, y que el sol me reseque hasta convertirme en una manchita sucia sin nombre, sólo 'Esta fue' como epitafio..."
William Faulkner, Las palmeras salvajes
"No las atrae lo romántico del amor ilícito, ni el concepto apasionado de dos almas perdidas, condenadas, juzgadas y aisladas para siempre contra el mundo y Dios, ni lo irrevocable que arrastra a los hombres: es porque ven en el amor ilícito un desafío, porque tienen un irresistible deseo (idéntico a la convicción de que son capaces cada una de ellas, de manejar con éxito una casa de pensión) de hacer respetable el amor ilícito, de tomar al mismo don Juan y reducir los licenciosos rulos que les sedujeron al aparente decoro del puchero de cada dia y de los trenes suburbanos"
"Volvió a pensar: hay algo en ella que no quiere a nadie ni a nada, y después de un profundo y silencioso relámpago, una claridad blanca, raciocinio, instinto, quién sabe que Ella está sola. No solitaria, sola. Tenía un padre y luego cuatro hermanos idénticos al padre y luego se casó con un hombre idéntico a los cuatro hermanos y es posible que no haya tenido un cuarto propio en toda su vida y así ha vivido toda su vida en una soledad completa y ni siquiera lo sabe, como el niño que no ha probado nunca un bizcochuelo no sabe lo que es bizcochuelo"
"- Sí, es el amor. Dicen que el amor muere entre dos personas. Eso no es cierto. No muere. Lo deja a uno, se va si uno no es digno, si uno no lo merece bastante. No muere; uno es el que se muere. Es como el océano: si uno no sirve, si uno empieza a apestar en él, lo escupe en alguna parte para que se muera. Uno se muere de cualquier modo, pero yo prefiero ahogarme en el océano a que me escupa a una faja de playa muerta, y que el sol me reseque hasta convertirme en una manchita sucia sin nombre, sólo 'Esta fue' como epitafio..."
William Faulkner, Las palmeras salvajes
miércoles, 6 de junio de 2007
Una cita... 16:41
" - ¿Qué? ¿Te llaman Harry? ¿Qué hacemos Harry?
- No sé. Nunca he estado enamorado.
- Yo sí. Pero tampoco sé..."
William Faulkner, Las palmeras salvajes.
- No sé. Nunca he estado enamorado.
- Yo sí. Pero tampoco sé..."
William Faulkner, Las palmeras salvajes.
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martes, 5 de junio de 2007
The perfect day... 21:41
Hace mucho que no tenía un día perfecto. Hace mucho que buscaba estar con la gente que quiero y que sé que me quiere. Que una cerveza no me sabía tan refrescante y la abundancia no tocaba mi puerta.
Hoy fue un día perfecto…
Por mis amigos, por el sabor dulce de un abrazo, por la sorpresa de un café unos carteles que me anuncian que hay gente que me quiere, por los 21 años de casualidades para que hoy fuera armónico. Por un cuento sobre un hada, porque nunca me había sentido un ser mitológico, y hoy me honra ser la fantástica y mítica Danila, que le tiene miedo a un libro que sólo se atrevía a acariciar en los estantes de las librerías y, hoy, por la fantástica celebración del crecimiento, tiene en sus manos como símbolo de que a mi amigo le importan esos 21 años de camino para que me lo regalara.
Hoy ha sido pastel y Sabritas en la inefable verdad del cariño mezclado con coca cola y sueños vivos repartidos en el concreto fuera del estudio de televisión. Hoy es magia en la ternura de mis bondadosas amigas, aún cuando una de ellas se siente destrozada por el amor fallido. Hoy es irreverencias divertidas y otra vez ternura en la irreverencia. Hoy es Danae. Hoy es la faldita de mi amiga y el mensaje en su teléfono. Hoy es el juego de miradas de quien se sabe todas mis anécdotas y aún se ríe cuando vuelvo a contarlas. Hoy somos lapas. Hoy es café y sonrisas del mesero extraño. Es cena con la gente que más quiero en el mundo, color violeta y estrellas, donde no importa el lugar sino que quienes están ahí sostienen mi mundo. Hoy es un paseo por lugares horribles que se convierten en libertad y alcatraces cuando mi mamá y mi hermano lo tocan con su sonrisa.
Hoy es el guardián eterno que escribe que uso el arco iris de los duendes como sonrisa. Hoy es una muestra de fe de aquellos a quienes a veces, inconscientemente, les recrimino nimiedades.
Hoy cumplí 21 años.
Hoy fue un día perfecto…
Por mis amigos, por el sabor dulce de un abrazo, por la sorpresa de un café unos carteles que me anuncian que hay gente que me quiere, por los 21 años de casualidades para que hoy fuera armónico. Por un cuento sobre un hada, porque nunca me había sentido un ser mitológico, y hoy me honra ser la fantástica y mítica Danila, que le tiene miedo a un libro que sólo se atrevía a acariciar en los estantes de las librerías y, hoy, por la fantástica celebración del crecimiento, tiene en sus manos como símbolo de que a mi amigo le importan esos 21 años de camino para que me lo regalara.
Hoy ha sido pastel y Sabritas en la inefable verdad del cariño mezclado con coca cola y sueños vivos repartidos en el concreto fuera del estudio de televisión. Hoy es magia en la ternura de mis bondadosas amigas, aún cuando una de ellas se siente destrozada por el amor fallido. Hoy es irreverencias divertidas y otra vez ternura en la irreverencia. Hoy es Danae. Hoy es la faldita de mi amiga y el mensaje en su teléfono. Hoy es el juego de miradas de quien se sabe todas mis anécdotas y aún se ríe cuando vuelvo a contarlas. Hoy somos lapas. Hoy es café y sonrisas del mesero extraño. Es cena con la gente que más quiero en el mundo, color violeta y estrellas, donde no importa el lugar sino que quienes están ahí sostienen mi mundo. Hoy es un paseo por lugares horribles que se convierten en libertad y alcatraces cuando mi mamá y mi hermano lo tocan con su sonrisa.
Hoy es el guardián eterno que escribe que uso el arco iris de los duendes como sonrisa. Hoy es una muestra de fe de aquellos a quienes a veces, inconscientemente, les recrimino nimiedades.
Hoy cumplí 21 años.
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domingo, 3 de junio de 2007
Efectivamente 21:57
soy una criticona. Pero no critico la ropa de la gente, ni su origen, ni esas nimiedades que toda la gente se siente con derecho a criticar. Yo no tengo derecho a criticar nada, pero critico muchas cosas: por ejemplo critico a la gente cuando dice pleonasmos, o cuando quieren lucirse y en realidad es fácil demostrar que están equivocados, o cuando no son congruentes con lo que presumen ser.
Pero ahora hablaré de lo superfluo: los pleonasmos:
¿Se han fijado cómo el progenitor anterior a mí es mi papá? ¿O cómo los comunicólogos estamos llamados a comunicar asuntos verdaderos que sean fidedignos y que no pueden ser mentiras sino todo lo contrario? ¿O cómo el güero rubio esta rojo colorado porque inició el principio complicado?
¿No se habian dado cuenta? ¡Qué horror no! Si hasta te lo repitieron. ¡Qué manera tan absurda de gastar palabras para no decir nada!
(Como yo en este post)
Pero ahora hablaré de lo superfluo: los pleonasmos:
¿Se han fijado cómo el progenitor anterior a mí es mi papá? ¿O cómo los comunicólogos estamos llamados a comunicar asuntos verdaderos que sean fidedignos y que no pueden ser mentiras sino todo lo contrario? ¿O cómo el güero rubio esta rojo colorado porque inició el principio complicado?
¿No se habian dado cuenta? ¡Qué horror no! Si hasta te lo repitieron. ¡Qué manera tan absurda de gastar palabras para no decir nada!
(Como yo en este post)