lunes, 31 de agosto de 2009
El otro blog 16:14
El otro blog lo voy a borrar, pero quiero transferir esas palabras de aletargamiento aquí. Que no se me olvide que estuve ausente y las razones de mi ausencia. Así que, desde la entrada Nada hasta la entrada Monstruos, son todas del otro blog.
Nada fue la primera que escribí después de clausurar este blog. De ahí para abajo son más recientes. La más es la de Monstruos
So, aquí las dejo.
Nada 16:10
La semana pasada fue una de intensidades. De pronto, de sentir muy poco, empecé a experimentar tantas sensaciones que sentí que se me acababa el alma para guardarlas. Sentí que una especie de gigante me infringía el yugo de su masa desde hacía muchos años, pero yo no había tenido el valor de reconocer que me estaba ahogando. Y un día, el espejo me dio el pinchazo y yo lloré tan fuerte como si hubiera contenido el llanto en la inconsciencia de que aquel gigante me había cortado las alas. Me conformé, y mi mecanismo de defensa creció hasta el grado de que me encontré irreconocible. ¿Cómo? Esa mujer que estaba ahí no era yo. Yo me veía distinta. Con otros ojos, con otras piernas, con otras características. Ésa de ahí, ¿ésa quién es? Me di cuenta de que abandoné a la persona con quien mayor involucramiento emocional tenía: yo misma.
Fue como despertar en un nacimiento cruel. Veintitrés años después. Nacer. Nacer para darme cuenta de que me da miedo sentir. Y antes, antes de que muriera por primera vez, no tenía miedo de sentir. Durante varios años he permanecido en una incubadora y de pronto, ese día cuando me vi al espejo, supe que había renacido en un cuerpo que no reconozco, con las mejillas hinchadas y las fosas abiertas. Me vi, y me palpé con horror y supe que era yo. Y lloré. Me dio coraje que aquélla que se dejó morir haya tenido tantos bríos para hacerlo sin notar que me dejaría en un letargo de años... y luego me haría pasar por todo este dolor. Por eso siento tanta tristeza. Por mí misma. Porque me abandoné. A mí, la única persona en el mundo a quien no debí abandonar jamás.
Y luego, para seguir patrones, abandoné mi blog. Y estoy en la línea, a punto de abandonarlo todo y volverme a abandonar. ¿Querer, querer? No quiero nada. Tengo ganas de arrancarme el corazón del pecho, porque como al parecer los sentimientos flotan, yo quiero materializarlos y arrancarme el dolor. Todo el día tengo un nudo en el estómago, así que también al estómago necesito decirle adiós. Quiero dejar de tener reflejo. Mirarme en el espejo y ver absolutamente nada. Quiero que la nada colme mi vida. No sé cómo dejar de sentir...
Pero sentir siempre es lo que me caracteriza. Si es así, entonces lo que quiero es dejar de racionalizar lo que siento. De buscar explicaciones. De encontrarlas. Quiero abandonarme a esta suerte que la gente no deja de mencionar y que yo no me resigno a que sea así, tan azaroso. Necesito vivir la tristeza para dejar de estar triste. Pero no sé cómo. No sé cómo ni una ni otra. Hace mucho que no estaba triste y no sé cómo hacerle. O quizá es que no dejé la tristeza atrás, y toda la felicidad que comenzó a embargarme no fue más que un gigantesco castillo construido de aire.
Pero el cauce de lágrimas se secó. Ni aun ahora existe. Se me secaron los ojos. Se me secó el alma y ahora está sedienta de expresar las sensaciones. Son incontables las veces de este fin de semana en las que he querido derramar lágrimas por lo perdido, por lo abandonado, y no sale. No me sale. Sólo siento. Siento cómo se me quiebran las rodillas y se me encoge el estómago, el corazón me tortura con punzadas y la mente con pensamientos. Pero mis párpados no son ya el manantial de hace tan poco tiempo.
Sería más fácil. Que me extirpen los sentimientos. Que me hagan una sentimentomía. Quiero irme. Perderme. Como el aire. Como la nada.
Declaración 16:09
Si alguien lee esto, no me lo tome a mal, el sentimiento sí ha decaído. Antes amaba. Lo amaba. Ahora, tenemos tanto tiempo sin relacionarnos como solíamos hacerlo, mi amor, tan real, se ha transformado en enamoramiento, tan platónico.
Platónico. Porque ya no nos vemos. Porque esto que siento sólo parte de la idea de cómo me sentía, y de la idea que congelé en mi cabeza.
Es lo único que quiero decir. Mi mamá lo encontró en la semana, y yo lo sentí más cerca. Y afirmé cuán enamorada sigo de él.
Hasta siempre.
Paso a paso 16:09
Esta semana empezó con logros. Logros que, por el momento, no significan absolutamente nada, pero les voy a dar valor plasmándolos aquí para recordarme que valgo, que mis acciones son el reflejo de ese interior que estoy buscando y que en realidad no ha muerto.
Bueno, pues empecemos con el recuento:
La semana pasada me informaron que van a publicar uno de mis cuentos en una antología (éste es el mayor de todos mis logros, pero no entra en esta semana).
El domingo pasado fui a andar en bicicleta. Hice cuentas, y llevo aproximadamente tres meses andando en bici, y el proceso sucedió como sigue:
- Mi mejor amigo me enseñó a andar en bicicleta.
- Empecé a practicar en un parque, dando vueltas a la cancha de basketball
- Fui a Reforma, creo que de trayecto son seis kilómetros, y esa primera vez que lo hice me cansé muchísimo, creí que no podría dar la vuelta completa.
- Empecé a dejar de fumar.
- Iba a Reforma cada dos semanas.
- Mi primer ciclotón fue en junio, en el que hice 25 kilómetros en cinco horas. Sólo un puente, el de Eje 7 para cruzar Tlalpan, que no hice porque no aguanté.
- Fuimos a la UNAM donde subí una pendiente que, según dicen, está muy cabrona. Claro que lo hice en velocidad 1-1 y necesité descansar veinte minutos.
- El domingo pasado fue el ciclotón de julio. Fue de 32 kilómetros. Pasamos por todo Churubusco. No sé cuántos puentes son pero, a excepción del segundo, todos los subí pedaleando en la bici. Nunca bajé de la velocidad tres en las pendientes. Hice una hora menos que en el ciclotón pasado.
La meta que me propuse es que, en tres meses, voy a poder hacer todo el circuito de la UNAM y subir la pendiente en una velocidad más fuerte (cinco cuando menos), y que a final del año voy a hacer 100 kilómetros en cinco horas.
Creo que no voy por mal camino.
El segundo logro que alcancé esta semana fue bailar una canción completa de tango. Llevo siete meses, tengo dos pies izquierdos, y la verdad las cosas van mucho mejores de lo que pensé. Es un logro adicional porque en siete meses sólo he faltado una vez, y porque estaba enferma. Eso implica constancia. Según me dijeron, mi falla real es que aún no piboteo bien en los ochos (esos ochos cómo me cuestan trabajo), pero al parecer ahí va todo.
Y el tercer logro sucedió hoy: cuando llegué a mi oficina y abrí mi correo, tenía una misiva de felicitación de parte de uno de los directores de la empresa para la que trabajo, en donde decía que le encantan mis campañas y que empezaban a verse cambios en la organización a raíz de mi trabajo. Decía también que esperaba poder sentarse a platicar conmigo pronto. Pensé que voy a imprimir el mail para tener presente mi misión ahí.
No quiero ser presuntuosa, pero creo que puedo hablar de un cuarto logro: estoy escribiendo. Y no me refiero a lo que hago ahorita, narrar mi día en este diario virtual del renacimiento (el mío, por eso está con minúscula). Me refiero a Escribir. A Escribir Narrativa. Tenía seis meses sin hacerlo (salvo una minificción pésima). Retomé un cuento que empecé y cuya historia me gusta mucho.
En este renacimiento me he dado cuenta de que necesito mucha disciplina, y que es justo esa disciplina y esa constancia las que me habían faltado para concretar mis caminos. Pero todo lo anterior es muestra de disciplina y constancia. Escribo cuentos (o intentos) desde que tengo 12 años, así que ya van once años de constancia. Llevo siete meses en el tango. Tres en la bici. Unos cuantos años trabajando. Así que supongo que ya era hora de armarme de valor para empezar a cambiar las cosas que verdaderamente importan.
Siempre me caractericé por ser perseverante. Cuando morí y quedé en el limbo, esa perseverancia se esfumó. Y ahora que he vuelto a nacer tengo un objetivo claro como no tuve nada claro en esa época de limbo. Así que, no importa el esfuerzo ni el tiempo que tarde, voy a lograr mi objetivo.
Gracias a estos logros semanales hoy di un paso más grande. El más grande por mí y por mi salud. La cosa apenas empieza.
My statements 16:09
2. Me como las uñas.
3. Me gusta mucho dormir.
4. Soy neurótica.
5. Soy obsesiva con la limpieza. Creo que sí voy a terminar como Howard Hughes.
6. Odio mis pies.
7. Casi siempre olvido mis rankings. En realidad lo que más me gusta depende de mi estado de ánimo de ese día.
8. Soy muy mala con los idiomas.
9. Me moriré sin creer en Dios.
10. A veces vivo en sueños.
11. Soy muy despistada.
12. Creo que la suerte no existe. Lo que más se le acerca son las coincidencias.
13. Chabelo me caía muy bien.
14. Tengo la idea muy arraigada de que me quedaré sola.
15. Cualquier cosa puede hacerme llorar.
16. Me encanta decir groserías.
17. Me encanta ser mujer.
18. Tiendo a la codependencia.
19. Me dan orgullo mis dientes blancos y de mordida perfecta.
20. Me gusta que la gente quiera ser la número uno en mi vida. Que sientan celos.
21. Casi nunca siento celos.
22. Soy fría.
23. Me cuesta mucho trabajo hacer cosas que me impliquen coordinación motriz.
24. Soy sumamente intensa.
25. Me gusta el drama. No es involuntario. De verdad me gusta.
26. No estoy hecha para trabajar.
27. Quisiera tener la vida de Amélie.
28. Me gusta la música. Toda la música.
29. Persevero.
30. Alcanzo.
31. Estoy enamorada.
32. Quisiera que hubiera una dimensión alterna a ésta.
33. Quiero una máquina del tiempo. O bueno, primero que se descubra que el tiempo es cíclico y no lineal.
34. Si no hubiera entrado a área 4, habría estudiado alguna ingeniería.
35. O me gustan mucho, o los hombres que se me acercan demasiado me provocan mucha repulsión.
36. No digo ni la mitad de lo que pienso.
37. Es un placer y un alivio llorar.
38. Sólo leo novelas.
39. Sólo escribo cuentos.
40. Me parece que mi alma es como un narrador avec, es testigo, me acompaña siempre, pero no es parte de mí.
41. Sólo tengo una habilidad, no millones.
42. El agua me emociona.
43. Siempre que veo un programa sobre asesinatos me pregunto si yo sería capaz de matar.
44. No tengo sabor de helado favorito.
45. Sólo como salsa verde.
46. Los únicos huevos que me gustan son los tirados.
47. Me gustan los albures, pero el de arriba no fue uno
48. Soy inconstante para tomar medicina.
49. Quiero dormir con tennis.
50. Quiero ir a la India.
Ideal 16:07
Hace un rato le pregunté cuántos años tiene. “Veintiséis”, respondió. “¿Y ya estás casada?” “Sí” Por supuesto, mi siguiente pregunta fue cuánto tiempo tiene casada, y contestó que por el civil tiene un año tres meses, y por la iglesia tres meses. “Nos casamos por el civil el mismo día que cumplimos nueve años de novios, y por la iglesia cuando cumplimos diez”.
Es decir, que son novios desde los dieciséis años. Y su compromiso hacia el otro es tan fuerte que incluso lo reforzaron por la iglesia. Yo soy atea, pero creo que casarse por la iglesia es un ritual muy serio, quizá el más serio de todos, porque de verdad quiere decir que alguien quiere estar con el otro por toda la vida. A lo mejor soy incongruente, pero si algún día encontrara a alguien con quien estuviera segura de querer vivir mis días, me casaría con él por la iglesia. Me casaría con él por todos los rituales posibles (sí, de todas las formas posibles). Si soy honesta, cuando ella me estaba contando eso los ojos se me llenaron de lágrimas. Sí por romántica, también porque vi un reflejo contrario al mío. “A lo mejor, si las cosas hubieran sido diferentes, en dos años estaría casándome por el civil y por la iglesia, y por cualquier ritual, con mi highschool sweetheart”.
Me pegó la certeza de que ya una vez estuve segura de querer pasar el resto de mis días con alguien. Y no se pudo. Ni se puede. Ni se podrá nunca. La única vez en la vida en la que el statement 14 dejó de ser certeza fue en esa época en la que quise comprometerme a ese grado. En el que estuve dispuesta.
Escuchar a Lupita me hizo pensar que el sufrimiento de unos siempre valdrá la felicidad de otros. Y sí, sí me da gusto ver que esos sueños sí se realizan, aunque a mí no me haya pasado.
"They say it fades if you let it,
love was made to forget it.
I carved your name across my eyelids,
you pray for rain I pray for blindness."
The arcade fire
Mens sana 16:06
El primer día que me regaló el chicle me pareció que lo habían enviado. No sé quién. A lo mejor las coincidencias se juntaron, pero yo me sentía muy triste y su gesto hizo que pensara en el mundo en el que estoy inmersa, en que no me puedo desligar de él tan fácilmente, en que es un desperdicio sentirse mal todo el tiempo.
Así que hoy voy a cambiar ese comportamiento. Bueno, no sé si lo voy a cambiar hoy, lo que sé es que hoy por la tarde daré un paso más en la recuperación. Comencé ya a tomar acciones para tener un corporis sano, y hoy comienzan las acciones para la mens sana.
Y hoy también me tocó chicle.
How bout getting off of these antibiotics
How bout stopping eating when I'm full up
Alanis Morissette
Restauración 16:05
Me dio gusto revivir viejos tiempos el sábado. Recordé que hay mucha gente ahí, que me quiere y se preocupa. Entre cervezas y gente amiga, y otras personas conocidas me burlé, se burlaron, recordamos viejos tiempos.
Y todo culminó hoy. Hoy que vi a una gran amiga y estuvimos más de cinco horas conversando. Cinco horas. Quizá un poco más. Y los temas seguían. Y hablamos de chismes, de lo bueno, de lo malo, de lo serio y de lo triste. Hablé con una persona a quien estimo mucho y por circunstancias adversas no he podido ver.
A pesar de las decepciones, el fin de semana tuvo muchas más cosas buenas que malas.
Gracias a ustedes que aquí estuvieron.
No one has to hear
The sound of people laughing at their fears
And the ocean, and sun are always there
To make you happy if you're feeling scared of the darkness
MGMT
Sesión 2 16:00
Hoy estuve en la segunda sesión. Muy fuerte. Muchas cosas que pensar. Muchos silencios aparentes. Y no deja de resonar una canción que tiene que ver con el tema de esta segunda sesión.Dudo mucho que lo leas, pero si sí, esto es para ti, como una vez lo vi en tu nick y no supe interpretarlo, espero que tú sí.
It's All Over But The Crying
Everything you think you know baby
Is wrong
And everything you think you had baby
Is gone
Certain things turn ugly when you think too hard
And nagging little thoughts change into things you can't turn off
Everything you think you know baby
Is wrongIt's all over but the crying
Fade to black I'm sick of trying
Took too much and now I'm done
It's all over but the crying
Do you really think I'm made of stone baby?C'mon!
That we only love the things we own? Baby you're wrong
Certain things just happen when you make no plans
And love can really tear you up and it can break you down
Everything you think you know baby Is wrong
It's all over but the crying
Fade to black I'm sick of trying
Took too much and now I'm done
It's all over but the crying
Baby we're done
If I could I wouldI'd change everything
Cause I can't forget you though you don't believe me
Now I can't walk back
I can't leave behind
Where does it go all the light that we had?
Everything you think you know baby
Is wrong
And everything you think you had baby
Is gone
Baby we're done
Monstruos 15:59
Sesión 3 6:22
Éste ha sido mi problema desde hace muchos años, sin embargo se ha acentuado. Racionalizar las emociones, y canalizarlas todas hacia la escritura es buscar generar sensaciones estéticas, no las reales, no las que vivimos a diario.
No es que no las viva, es que las reprimo y las almaceno en un rincón del intelecto para después aprovecharme de ellas en el proceso creador. ¿Por qué no hacer ambas?, ¿sentir y generar emociones estéticas?
El problema, la razón del bloqueo, es que ya no me permito sentir en absoluto, ni para guardarlas y que afloren en mis cuentos.
sábado, 29 de agosto de 2009
Reencuentro 17:48
Me dio mucho gusto ver que, salvo una amiga que no pudo ir, se juntaron los integrantes de uno de los grupos de amigos a los que pertenecí en la universidad.
Hace más de un año que nos graduamos. A unos los veo más que a otros, y sin embargo siento mucho cariño por todos.Fue muy grato que fueran llegando, y volver al sitio donde, hace ya cerca de cinco años, empecé a ser parte.
Las conversaciones han cambiado. Ahora ya somos más adultos. Desde las 12 de la noche los rostros se nos pintan del cansancio acumulado durante toda la semana. y aún así somos los mismos. Los mismos que se iban a Fisher's a las 10 de la mañana después de clase de Íñigo. Los mismos que íbamos a casa de Mario y escuchábamos a Alejandro Fernández.
Ahora una se va a casar, otra tiene novio, otro entró al Colmex, otros trabajan, a otra la van a publicar. Es una maravilla ver cómo todos andamos caminos distintos, pero siempre paralelos.
Ayer fue un gran día.
jueves, 27 de agosto de 2009
Coming back 22:26
Necesito dejar de hacer del tiempo un ciclo para no detenerme más en el pasado. El pasado ahí está. Me ha marcado, pero ya es pasado. Hoy es uno de esos días que tengo una tregua con el tiempo. Que entiendo que es lineal porque sería un tormento regresar a la felicidad de antaño y al dolor previo. Entiendo que me empuje, y que parezca que se enoja porque yo opongo mucha resistencia a avanzar.
Ya estoy harta de victimizarme. Yo he sido mi propia víctima. Mi verdugo y mortaja. Nadie más. Puedo nombrar a los fantasmas y culparlos, pero yo fui quien les dio las armas. Yo sola dejé que la tristeza avanzara y nublara mis días. Yo le abrí la puerta y la invité a instalarse en mi alma.
Pero ya me dio hueva. Si la tristeza viene que sea porque tiene que llegar, no porque yo la fomente en mí misma. Quiero dejar de reprimirme.
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MaicoC merece una mención especial. Este post de regreso está lleno de divagación, pero no importa. Me parece impresionante la capacidad de una presencia. No es que esté aquí físicamente, pero es alguien que siempre está ahí. Que llega de manera efímera pero pisando fuerte. Ayer declaró que extrañaba el Sofá de los sueños de Charbelí. No lo sabe, pero sus palabras influyeron mucho en mí, destaparon un sentimiento reprimido dentro de mí. Yo también me sentía así. Yo también extrañaba mi blog. Este placer que omití por castigo. Por castigarme. Y no me lo merezco. No es justo conmigo misma evitar una actividad que me gusta tanto, cerrar un blog que durante tres años ha sido mi acompañante fiel. Y la diferencia entre esta presencia a la que no le he visto el rostro y los demás, es que de pronto yo me di cuenta de que había alguien que también lo extrañaba. Quizá sus palabras estaban escogidas, pero para mí fueron muy importantes.
Gracias a él, la cosquilla de regresar terminó de instalarse dentro de mí.