viernes, 29 de mayo de 2009

MI comedia jajaja

Últimamente no puedo dejar de ver una telenovela. Creo, incluso, que ha comenzado a llenar el vacío "amoroso" que existe en mi vida. Ayer lo comprobé. Estaba viendo el capítulo 52 en youtube (maravilloso youtube), y me empezó a dar taquicardia cuando él la besó... ahhh no sé cómo explicarlo, simplemente no fue una clase de catarsis que hubiese tenido antes -bueno, quizá la tuve cuando leí El amor en los tiempos del cólera-. De verdad me transporté ahí.

A lo mejor también estoy loca por reconocerlo, pero me gustó. I move in my own ways. Me queda muy claro que no quiero tener una relación, no ahorita, no en estas circunstancias, pero también creo que ya pasó mucho sin que la tenga y que, cuando llegue, esperaré mucho de ella, y daré mucho para que funcione.

Hoy estaba conversando con una buena amiga por messenger, y me dijo que le parece que en el fondo soy una romántica empedernida. "Ni tan en el fondo", creo que fue mi respuesta. Me acuerdo que sí lo era.

En particular hay una canción con un fragmento que dice lo siguiente: "En bicicleta cuando el sol descendía". Cada vez que pienso en el futuro, en el futuro con alguien, me llega a la mente en esa imagen. Ojalá que me toque vivirla.

martes, 26 de mayo de 2009

El día perfecto

Uno puede tener días perfectos. Días que llegan en medio de tempestades y se llevan el mal tiempo. Días que cargan de energía incluso al más apático. El viernes yo era la más apática. Ni siquiera tenía ganas de asistir al día perfecto. Me sentía mal, molesta, triste, frustrada.

Pero sí lo tuve. El esoterismo de Tepoztlán, pueblo mágico, encendió mis ánimos.

El día perfecto. Las personas correctas para que ese día perfecto se llevara a cabo.

sábado, 23 de mayo de 2009

Un "churro" de hombre... qué desprestigio de mujer

Bueno, siempre habrá alguien que esté peor que uno... jajaja

viernes, 22 de mayo de 2009

a dos semanas

Quizá sean ideas mías. Pero es un hecho que cada año me suceden asuntos desagradables cuando estoy por cumplir un aniversario más. Generalmente, más o menos dos semanas antes empiezan a ocurrir eventos desafortunados que acaban con la tranquilidad que los precedía.
Bueno, 2009 no es la excepción. Hoy estamos a exactamente dos semanas de que yo cumpla 23 años, y me avisaron que definitivamente se cancela mi taller de los miércoles.

Si leen mi blog constantemente, quizá recuerden la emoción que me causaba. Aún me quedo con uno. Pero perdí a mi primogénito. Como cuando salí de Novartis, esto me sabe a un fracaso profesional impresionante. Tengo muchas dudas atormentadoras rondando mi cabeza. Quiero, en este momento, llegar a mi casa y dormir hasta que se pase el 5 de junio, y yo haya cumplido años y deje de sentir que esta coincidencia nefasta y constante se me está convirtiendo en sugestión.

A diferencia de mi trabajo anterior, este aviso de cancelación me rompe el corazón, porque esto sí me gusta, me apasiona, y ni siquiera pudo terminar en el periodo corriente. ¿Será que me convertiré en una mediocre de por vida?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Tener miedo

No sé. Quizá el miedo sea inevitable. Bien dicen -yo creo- que los valientes son quienes tienen miedo, y superan ese miedo. La verdad es que yo no estoy acostumbrada a sentir miedo. Tengo tan arraigada la idea de que hay que vivir al máximo, que el miedo se sale de esa ecuación. En alguna medida, incluso podría decir que soy temeraria. Las heridas físicas y emocionales sanan, y creo que no tenemos memoria para el dolor. Sabemos que nos dolió... nos da miedo el dolor, pero afortunadamente éste pasa y nos brinda una nueva oportundiad de ser felices.

Pero esta vez tengo miedo. Miedo mal fundamentado, pero miedo. Esa clase de miedo que me congela las rodillas tanto como las sensaciones, y me deja pensando. Pensando en el miedo. En que lo que pienso es una mala idea. Miedo porque no encuentro refugio, ni en mí ni en algo más. Ni en alguien más. En nada más. Miedo de salir de la zona de comfort y cambiar. Y qué tal que el cambio no resulta. Y qué tal que no resulto yo en el cambio. Puede ser también que, como en esencia soy la misma siempre, esta esencia y el cambio no resulten.

Y este es el año del cambio. Y yo estoy cambiando lo que quiero, y lo que no quiero también. Me da miedo. Este presente que se aleja cada día más del pasado me resulta como un puente largo, y yo estoy justo a la mitad. El camino que he recorrido lo conozco, y de pronto miro al precipicio y quisiera volver por donde vine. Pero atrás ya sólo es una ilusión. Adelante es el camino. Adelante cambio, pasos inciertos, madera podrida, madera nueva, olor a madera. Es como si por mucho tiempo hubiera estado en coma, y ahora me despierto. Ponte a vivir. Póngome a vivir. Pero hay que aprender a caminar de nuevo. Mis piernas responden lentamente, como acostumbrándose de nueva cuenta a mi peso. Y a pesar de no sentir dolor me veo las llagas como recordatorios de aquello que se quedó atrás, cada vez más enterrado en la inconsciencia. Las marcas de ayer. Las marcas de hoy, las costras del mañana.

Tengo una costra importante en la rodilla derecha. Me la hice porque me caí de mi casi nueva bicicleta. Creo que esa costra es simbólica. Es la costra que empieza a hacerse en mi alma. Una caída de años y años que me tuvo en coma. Y ya está cicatrizando. Si la toco me duele un poco, y seguramente cuando se caiga dejará una marca. Sin embargo, tengo esa marca desde antes de que la costra se hiciera. Y no hablo de lo conocido, sino de mis propios lastres. De esas cosas que se llaman secretos pero en realidad uno comparte consigo mismo.

Y tengo miedo de ya no verme la piel lastimada. De la novedad de estar bien. De ya no estar triste. De entristecerme por cosas nuevas. Mmm no sé. Esto acaba como empieza. Justo en medio del puente.

domingo, 17 de mayo de 2009

El guía perfecto- Obituario de Mario Benedetti

Benedetti murió. Lo digo así, con el verbo morir porque a él le gustaría que no se hablara de su muerte empleando otros verbos, otros impersonales verbos.

Yo digo que se murió porque de verdad lo siento. A pesar de que uno sabe que la gente se muere, cuando sus obras empiezan a inmortalizarse en vida, parece que ese alguien también encontró la fuente de la inmortalidad, parece que su cuerpo es su alma y como su alma está en su literatura, ésta no perecerá jamás.

Pero el cuerpo perece. El cuerpo se desgasta. El cuerpo muere. Hoy murió Mario Benedetti. Es que hay que escribirlo muchas veces para empezar a digerirlo. Será tal vez porque murió de una enfermedad intestinal crónica. Quizá tampoco él digería su muerte.

No es intención de esta autora hacer un obituario impersonal. No es de su interés dar esta noticia como la ha leído y visto en los medios. Ella quiere hablar de su experiencia personal, de cómo Benedetti ha influido en su instrucción, en su afán por convertirse en escritora. Esta autora leyó primero La Tregua y quedó maravillada. Tenía catorce años. Aunque ya había leído antes, el diario de Martín Santomé fue su primer encuentro con una literatura desgarradora y apasionante. Fue la primera vez en la que ella se sintió un personaje. En que parecía que estaba leyendo sus propias memorias. Hay quienes dicen que Benedetti impacta cuando uno es joven y después, conforme uno crece, va perdiendo su encanto. La autora considera que tocar a los jóvenes es un privilegio. Hay escritores mucho más complicados que aburren a los adolescentes. Benedetti es una invitación a conocer la lectura. Es la puerta abierta a descubrir el gran mundo literario que nos rodea, que crece con nosotros, y que a diferencia de los seres humanos, no muere.

Y sin embargo el autor ha muerto. No volverá a sacar algo nuevo. Nunca. Las más de ochenta obras bajo su autoría serán las únicas que reposen en los libreros esperando ser leídas. No habrá más. Tendremos que conformarnos con Quién de nosotros, con Gracias por el fuego, pero la sed de sus obras, tan sencillas y al mismo tiempo profundas, no se saciará. El aguador se ha ido. Ha dejado una obra inconclusa.

Mi agradecimiento hacia él es infinito. Desde que entró a mi vida cambió mi manera de ver la literatura. Acentuó mi gusto y terminó por encender mis inquietudes artísticas. Me abrió las puertas. Me llevó hasta la habitación en la que millones de personajes rondan, en la que incontables palabras se conjugan en oraciones que cambian el sentido de la existencia. Y luego me dejó ahí. Me dejó ahí para decidir. Para encontrarme con nuevos escritores que influyeron en él también. Luego me dejó crecer. El guía perfecto. Mario Benedetti, que murió hoy. Mario Benedetti murió.

Yo no quiero que descanse. Desearle eso a un escritor es una ofensa. Deseo que su obra se lea incansablemente. Deseo que vuelva a vivir en los ojos de quienes lo leen, a resonar en las mentes de quienes lo escuchan.

No descanses en paz, Mario Benedetti. Vive.

A continuación les dejo un poema cuyas palabras siento hoy que nos dedica:


Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

viernes, 15 de mayo de 2009

Robertitooo

Roberto es un amigo mío que conocí en la universidad. Los dos estudiamos lo mismo. Desde primer semestre entramos al "dream team", y todos éramos tan creativos que al final resultó ser una pesadilla. Pero la relación, poco a poco, se convirtió en amistad. ¿Qué teníamos en común? En realidad muchas ganas de superarnos. Lo supe de él en quinto semestre, cuando platicábamos mientras realizábamos el cortometraje La Frontera

En gran medida, le debo a él la decisión de buscar la expansión de mis horizontes. Aunque es cierto que él tiene un cuadro de calles a la redonda para salir (jajaja), la realidad es que tiene sueños internacionales. Quizá haya que ir a Canadá a encerrarse en un cuarto con una tele, una computadora y una consola de PS3, pero el punto es lo que va después.

Me imagino la cotidianeidad con él. En algunos momentos aburrida, otros divertida, otros tensa. Me imagino mi cuarto hecho un desastre y el de él ordenadísimo. Aunque diga que va a recoger mi desmadre, también me lo imagino perfecto enojado porque no quiere recogerlo... porque él no hace tiradero y lo demás sí. Volverá a decirme: "Ya cállate Charbelí, estás poniendo las cosas muy tensas", algunos días en broma y otros días en serio. Quizá nos pelearemos por usar el televisor, y yo le eche en cara que deja muy sucia la ropa. La convivencia de tres personas que no han vivido juntas toda la vida debe ser muy complicada. Pero la espero con ansias. Me gustará ver cómo nos convertimos en lo que seremos, y voltear de vez en cuando a ver de dónde llegamos, a ver cuál es el punto de partida, y el punto de llegada.

El punto es lo que sigue... es hacer lo que sigue presente. El punto es tener una casa minimalista y litografías de Alphonse Mucha y muñecos de Final Fantasy en un lugar distinto. El punto es soñar que, dentro de unos años, sus storyboards se vendan en libros y sus sus personajes se conviertan en figuras de acción a la venta para todos. El punto es que, dentro de unos años, un niño se convierta en joven y luego en adulto, harto de despertar todos los días en la desesperación, y quiera cambiar, y quiera trasladar sus storyboards y sus muñecos de acción de Roberto Martínez a algún lugar donde le sea posible triunfar en la vida, y sirva de inspiración para alguien más...

Creo que de eso se trata ser grande en la vida. De inspirar a los demás. De inspirar a uno solo, y si son más qué mejor. Por eso creo que Roberto es grande, porque inspira y se inspira, aunque sea dentro de sus cuatro cuadras, aunque sea en su casa. Aunque en algún punto se convierta en Yes man.

¡El mes sentimental se extiende!

Estimados lectores,

Con gusto les informo que el mes sentimental se extiende. Gracias a mi blog y a mis seres queridos, puedo jugar con el tiempo y extender el mes unos días más. La verdad no voy a acabar hoy y tampoco es mi intención. Cada quien se merece tiempo y espacio suficientes.

Así que, para aquellos que no les gustan estas sensiblerías, regresen como en 15 días. Tal vez para entonces ya habré terminado.

También aprovecho para invitarlos a que pasen por mi otro blog, 5:10pm donde escribo sobre la cotidianeidad de mis cumpledías.

Pueden ver las entradas de la extensión debajo de ésta.

Saludos y estamos en contacto,

La autora

martes, 12 de mayo de 2009

Happy birthday

A este hombre que hoy cumple años le toca doble mención en el mes sentimental. Así que FELICIDADES...

Felicidades a él porque hoy cumple 24 años, bien vividos, bien sentidos, bien hechos.

Felicidades a su familia por haberlo criado así, bien criado, bien educado, bondadoso, benevolente.

Felicidades a la genética porque es un tipo sumamente inteligente.

Felicidades al tiempo que lo ha visto crecer mejor que nadie.

Felicidades a las coincidencias que lo ponen en el camino de la gente.

Felicidades a la empresa para la que trabaja, porque gracias a que él está, esa es una mejor empresa para trabajar.

Felicidades a sus amigos, porque si los ha escogido quiere decir que tienen muchas cosas buenas para dar.

Felicidades a sus amores, que deberían sentirse halagadas de ser objeto del afecto de un hombre como él.

Felicidades a la vida, que es más justa porque él está aquí.

Felices 24 Chryts

miércoles, 6 de mayo de 2009

Shisha

Alicia y yo comenzamos a ser amigas porque en una de nosotras hubo la firme intención de que lo fuéramos. Gracias a una de sus mejores cualidades, ser directa, un buen día llegó y me dijo que tenía ganas de ser mi amiga. Así, sin más, llegó y me lo dijo. Debo reconocer, como se lo he confesado a ella, que de entrada me sorprendió. No estaba acostumbrada a que una amistad se estableciera en una frase. No era la costumbre, sin embargo ahora le agradezco que me lo haya preguntado, porque ésa es la base sólida de nuestra amistad.
Somos muy diferentes. Ella se arregla muchísimo, tenemos un círculo de amigos diferentes, socializa a cada momento, cree en Dios.
Cuando estoy con ella siento plena libertad de decir lo que quiera, actuar como quiera, vestirme como quiera, ser como quiera ser. Ella no me juzga. Es justo esa diversidad la que nos hace ser tan amigas. No necesito verla diario. No necesitamos hablar todos los días para que ella sepa que yo estoy aquí, y yo sepa que tengo una amiga que me extiende la mano siempre.
Me encanta ser su amiga. Me encanta la honestidad que manejamos, y los chismes que compartimos, me gusta el sarcasmo que maneja y me encanta, me encanta que sea tan abierta, que quiera superarse. La admiro porque ha pasado por cosas muy difíciles, y las ha superado con entereza y con clase. También admiro a su familia, a su mamá porque ha sido una gran mujer y una gran madre, a sus hermanos porque han sido apoyo de su hermana en los momentos más complicados de su vida, y a ella porque disfruta la vida como poca gente que conozco.
Lichis, quiero que sepas que me siento súper orgullosa de ti. En estos años te he visto evolucionar, y es un placer y un privilegio.
Te adoro amiga.

lunes, 4 de mayo de 2009

PP

Ella es Jane Bennet. Una mujer completamente dulce, sensible, inteligente y real. No, no. Quizá deba borrar esta línea y empezar de nuevo. Se llama Jessica Oliva. J y J. Y una J más si hablamos de Jane Austen.

Tiene el espíritu completamente libre. Tan libre que dedica gran cantidad de tiempo en analizarse y en analizar su entorno, para asumir las responsabilidades que la libertad le dicta. Quiero tomar una frase, que quizá ella recuerde, para describirla: "No hay ningún término enteramente verificable en el marco de lo real que pueda describirte fidedignamente". Sin embargo, creo que el término "maravillosa", a falta de uno mejor, se acerca a lo que quiero expresar sobre ella.

Durante mucho tiempo nuestra amistad estuvo estancada. Nos llevábamos bien, me contagiaba de buen humor, pero la amistad no despuntaba. Fue hasta hace un año y medio, quizá dos, que empezó a cobrar fuerza. Una fuerza impresionante. Una fuerza qu creció gradualmente, casi de manera imperceptible, hasta llegar al punto de clímax, ahora, en el que espero que permanezca por mucho tiempo más.

Hasta este mes sentimental no me había dado cuenta de la importancia de que las relaciones se mantengan frescas. En varias entradas he escrito la palabra, y aquí la pongo una vez más. Ser amiga de Penny -como le decimos de cariño- me trae mucha frescura. Es como si mi vida estuviera seca y ella fuera una gran hoja de menta que ha llegado a refrescarla.

Hablar de ella necesariamente implica recurrir a términos cercanos. Si hablo de que me siento privilegiada de que me haya favorecido con su amistad, el término privilegiada tendría que ser elevado exponencialmente para que pudiera ilustrar mis sentimientos. Es sencillamente espectacular. Recuerdo que lo pensé por primera vez en el primer cumpleaños que pasé en la universidad. Algún momento de conversación y lo irradió.

Quiero preguntarle a sus papás cómo se hace una niña tan dulce. ¿Hay alguna fórmula distinta? ¿Alguna clase de azúcar que se mezcle con el cuerpo para que le llegue al alma? ¿O a lo mejor azúcar en el alma y en el cuerpo?

Es una persona excepcional. En sus ojos se vislumbra transparencia, en su personalidad el equilibrio perfecto entre virtudes y defectos. Eso es lo que la hace perfecta, justo esa mezcla tan aplanada de dos términos aparentemente antitéticos, pero que en ella se comprueban interdependientes, complementarios, positivos al final.

Es muy fácil quererla. A medida que uno la conoce más y más y se da cuenta del laberinto que existe en su cabeza, se va convirtiendo en imán gigantesco.