lunes, 22 de febrero de 2010

Pre-marzo 14

domingo, 21 de febrero de 2010

Pre-marzo 13

sábado, 20 de febrero de 2010

pre-marzo 12

viernes, 19 de febrero de 2010

Pre-marzo 11

martes, 16 de febrero de 2010

Hasta las últimas

Del 15 al 19 de febrero de 2006 fueron los peores días de mi vida. Tal vez empezaron el 14, o tal vez unos meses antes, pero culminaron en ese periodo de tiempo. Si algún día un biógrafo se preocupara por desenterrar mi existencia, de inmediato se toparía con ese bache gigantesco y doloroso.

Es un hecho que ya no siento absolutamente nada hacia ése a quien abandoné el domingo 19 de febrero de 2006. Soy capaz de escribirlo ya justo porque el amor, rencor, odio, tristeza, frustración y toda la mezcla de sentimientos que asaltan a la gente en el desamor, no existen más en mi vida.

Y sin embargo las fechas siguen afectándome. El 19 se cumplirán cuatro años. Se iguala ya el tiempo de separación con el de unión, y aún ahora me afecta.

Me siento triste. Pero mi tristeza ya no es causada por la idea de otro, sino por el reconocimiento de mis errores y de cómo repercutieron en mi vida. Es un hecho que siempre sentiré una especie de vacío. En ese lugar sólo él cabía. A lo mejor si ahora quisiera volverlo a encajara, ya no sería su lugar. Ya no es su lugar pero el lugar no lo tiene nadie.

Me estoy quedando dormida. no pienso bien ni hilo las ideas. Pero sé que ahora actuaría diferente

Pre-marzo 10

El optimista.

Pre-marzo 9

Uno más de Cyanide & Happiness


Cyanide and Happiness, a daily webcomic
Cyanide & Happiness @ Explosm.net

viernes, 12 de febrero de 2010

Réquiem por Mine y Min

Mine y Min resultaron ser consecuencia de las maravillosas casualidades. Mi hermano, en ese entonces un chiquito de 13 años, necesitaba cuidar animalitos para Biología, y como no le gustaban los peces optó por un par de tortugas. Las compramos en Liverpool de Insurgentes. Entre mi mamá, mi hermano y yo las escogimos. Una chiquita que estaba hasta abajo y a quien todas las demás aplastaban, otra que estaba arriba, como reina de todas las demás.

Después de una discusión larguísima, decidimos nombrarlas Mine y Min. Mi hermano se las llevó a la escuela y sí, sobrevivieron a la inclemente y cruel adolescencia. Así que, como no sabíamos qué hacer con ellas, nos las quedamos. Al principio sólo las tocábamos Bruno y yo. A mi abuelo les daba miedo ser tosco con ellas, y a mi mamá simplemente no le gustaba agarrarlas. Pero pronto todos nos encariñamos con ellas. Nos asombrábamos con los fenómenos de nuestros lindísimos quelonios. Los observábamos de cerca, y vimos que Min era más grande que Mine y que tenía en medio de la cabeza una raya verde claro, mientras que Mine tenía una raya naranja. Sus garras también eran diferentes. A mí me encantaba verlas comer, y de vez en cuando soltar mordidas a nuestros dedos.

Mi hermano fue siempre quien cuidó más de ellas. De pronto mi mamá las ponía a caminar por la casa, para que disfrutaran de libertad. Más de una vez se perdieron por los rincones de la exploración, y en todas ocasiones salieron asustadas y hambrientas.

A mí me causaba curiosidad que no emitieran sonidos. Me les acercaba muchísimo para sentir su breve respiración golpeando mis mejillas. Me gustaba que caminaran sobre mi tronco, salvarlas del precipicio que para ellas representaba el borde de la cama. Luego crecieron y Mine le ganó terreno a Min, y se la quería comer.

A veces me parecía que su carácter era como el de un gato: voluble. Sin embargo, cada vez que escuchaban la voz de mi mamá, revoloteaban en el agua y seguían el sonido, buscándola.

Las guardábamos en un cajoncito para que durmieran a gusto. Según el veterinario, lo que hacíamos estaba bien. De hecho, cuando nos dimos cuenta de que hibernaban las guardamos durante el invierno. Por nueve años. No se morían. Simplemente se quedaban dormiditas y se ponían pellejudas. Despertaban por ahí de marzo y entonces comían como desesperadas hasta que sus pezuñas (¿se llaman así en los anfibios?) desbordaban carne que parecía que el caparazón iba a cortarles.

No sobrevivieron este invierno. Hace apenas una semana mi hermano las sacó al agua y aún estaban dormidas. Y hoy que volvió a revisarlas estaban muertas. Las dos. Siempre se acompañaron y se murieron juntas. En el reino animal no consciente, no hay romanticismo, pero yo no puedo evitar pensar que una no hubiera sobrevivido sin la otra.

Al final no conviví tanto con ellas, pero ahora que sé que no están me duele muchísimo. Bruno llora desconsolado. "Nueve años", me dijo, "nueve años". Yo me imaginaba que vivirían mucho más. Me gusta esa característica suya. Me gustaba su compañía, la manera en la que hacían temblar sus patas delanteras como si fuera un ritual de apareamiento, o una pelea. Me gustaba observarlas, me resultaban sumamente interesantes. Recorrí con las yemas de los dedos sus caparazones, recogí sus escamas viejas y rasqué mi piel con ellas.

Me encantaban. Las quería. Supongo que las quería con ese amor que uno da por sentado, como también di por sentado su existencia. Y ya no existen. Se extinguieron. Sólo nos quedaron dos cadáveres, y la incertidumbre de qué pasó con ellas.

Hoy, cuando me dieron la noticia, me puse los audífonos y escuché música. Escuché el bello y lánguido Soundtrack de Oldboy, compuesto por Yeong Wook Ho. Cuando llegué a Cries and whispers, supe que ése era el réquiem de Mine y Min.


jueves, 11 de febrero de 2010

Pre-marzo 8

Cortesía de The Perry Bible Fellowship

Haz clic en la imagen para verla bien.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Pre-marzo 7

Cyanide and Happiness, a daily webcomic
Cyanide & Happiness @ Explosm.net

lunes, 8 de febrero de 2010

Pre-marzo 6


¿Será canibalismo? Se comen a Montoya, pero todos son peluches...

Pre-marzo 5

Tras la trágica muerte de Michael Jackson, éste llega al cielo y pregunta:

- ¿Dónde se encuentra el niño Dios?


jueves, 4 de febrero de 2010

Pre-marzo 4

Una madre estaba dando a luz, cuando sale el bebé. El médico, como siempre se suele hacer, le da una nalgada. El bebé no llora. Hace una segunda comprobación y nada. Le da un puñetazo. El médico lo tira al suelo y lo patea, luego lo levanta y lo azota contra las paredes.

La madre desesperada le grita al médico:

- ¡Qué haces hijo de puta!

Y el médico descojonándose de la risa le dice:

- ¿Ah verdad? ¡NACIÓ MUERTO!

miércoles, 3 de febrero de 2010

Pre-marzo 3

Algunas cosas que te hacen el día:

- Te despiertas buscando la copa C que tenías en el sueño, y en cambio encuentras la A de siempre.
-Llamas a asistencia a suicidas, y te ponen en espera.
- Te caga un pájaro en el cabello justo después de que un perro orinó en tu pantalón blanco nuevo.
- Tu esposo despierta muy cariñoso y te dice: "Hola Dani", y te llamas Estela.
- Caminas por la calle con la falda metida en los calzones.
- En la fiesta de anoche perdiste la ropa interior, y no te acuerdas cómo pasó.
- Te metes el tampón con todo y empaque.
- Utilizas un dildo y te rompe el himen.
- Estás prendido y no te "responde".
- Cumples años y te ponen una vela de signo de interrogación.
- Te pones ambos lentes de contacto en el mismo ojo.
- Miras a una prostituta, te gusta, y resulta que es hombre, como tú.
- Sueñas con el hombre de tus sueños, y despiertas junto a tu pesadilla.
- Llegas a trabajar y no te dejan entrar al edificio.
- Se te cae un diente de la nada, y luego todos.
- Sueñas que corres y despiertas del coma sin piernas.


martes, 2 de febrero de 2010

Pre-marzo 2


Empezamos fuerte

Fuente: Cyanide and Happiness

lunes, 1 de febrero de 2010

Pre-marzo


Un grupo de amigas y yo hemos decidido eliminar febrero de nuestros calendarios. Ahora será pre-marzo. Y pre-marzo para mí será el mes del humor negro. ¿Qué hare? Sencillamente pondré cómics o chistes que me parezcan graciosos. Sinceramente, en este mes me da igual si a ustedes les gustan o no.

Tal como les aclaré el año pasado, si no les gusta lo políticamente incorrecto, los invito a que regresen al blog el próximo mes, porque premarzo es para mí el más ácido y amargo del año.

Así que empezamos.