lunes, 27 de septiembre de 2010
manifiesto 7:56
Y que decir de los conductores, que ya no pueden ni planear su tiempo porque en un abrir y cerrar de ojos ya se le ocurrió al SME manifestarse, o a los huevones de los maestros alzar la voz porque les pagan poco. Pero eso sí cómo faltan y se reducen sus días laborales con las mamadas que la SEP sale. Parece que esta ciudad da preferencia a los sectores improductivos que de pronto buscan detener a todos los demás que no sólo tenemos derecho, sino que pagamos por nuestra libertad y por nuestro tiempo. A mí me caga la política. Me involucro en ella porque soy una ciudadana y porque las decisiones que en ese seno se acuñan involucran directamente a los míos. No es posible que en este año hayan secuestrado a mi mamá, mi hermano haya tenido que huir de que lo asaltaran terriblemente en un cruce (esto dentro del coche), que al menos a dos personas que conozco las hayan asaltado y que yo haya sido víctima de un atraco en Primera Plus, una línea de autobuses a la que uno le paga supuestamente por seguridad.
Lo peor es que todos pensamos "menos mal que no nos pasó esto otro", como si la suerte nos hubiera hecho el favor de que no nos tocara tan cabrón. Pero la realidad es que secuestraron y mataron nuestra tranqulidad.
Pero no es necesario ser secuestrado, atracado, etc, etc para que acaben con ella. Basta con que uno entre a la estación del metro y vea que va a tener que usar su cuerpo violentamente para alcanzar un lugar pequeño en el vagón. Basta salir a la oficina y percatarse de que este día cerraron tal o cual calle porque a los huevones de México se les ocurrió manifestarse por pendejadas, porque quien se manifiesta por cosas que valen la pena lo hacen manteniendo el orden público.
¿Quién recuerda a la gente decente si los "malandros" aterrorizan nuestras vidas? Estamos llenos de gente necesitada e ignorante que se deja llevar por la única opción que tiene para sobrevivir, la delincuencia. Y cómo no, si los empleos escasean o pagan una mierda. Cuatro mil pesos que no alcanzan para sostener a una familia. Dicen que somos el país más obeso del mundo, ¿cómo no serlo si es más barato desayunarse un tamal y quedar repleto hasta la comida, que invertir en un desayuno balanceado? Esto sin mencionar la falta de educación para comer sanamente.
Y no. Hoy no me da la gana estar de buenas con mi país. Hoy soy una amante enojada y harta. Hoy quiero cortar a mi país.
Voy llegando a mi oficina.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Correspondencia 20:51
viernes, 17 de septiembre de 2010
Extra 22:13
Yo llevo muchos años siendo talla extra. Es un verdadero pedo, porque en la mayoría de los casos la ropa es aseñorada. Era una ñora de veintitantos años. Horrible. Y ahora, con la pérdida de peso, he llegado a un punto en el que puedo comprar unitalla en casual y me entran los brazos, y me cierran las prendas.
Sigo viéndome gigantesca, y sin embargo mi talla extra va reduciéndose, y reduciéndose, y reduciéndose. Una de mis metas es dejar las tallas extra. Quiero pararme en un Bershka y probarme toda la tienda, y luego salir sin haber comprado nada en protesta porque me negaron el derecho de comprar ropa juvenil cuando estaba en la talla más extra de mi vida.
Nunca voy a comprar ropa en las tiendas que me rechazaron con tanta facilidad. En donde sólo puedo comprar accesorio, hasta ahora.
Así que, cada vez que quiera rendirme, pensaré en que tengo que llegar al día en que pueda usar una talla 11, y una large en Zara.
let go 7:37
Luego pienso en el tiempo en el que yo estuve mal. Tres años y pico. Cuánto tiempo para algo que fue tan adolescente. No sé qué te duele, si el descubrimiento de tu clandestinidads o el futuro que planeamos juntos, pero cuando se vive en la etapa adolescente absolutamente todos afirmamos, prometemos, sin preocuparnos después de lo que dijimos.
Yo hablé de futuro a tu lado. Y cuando no te lo decía, tambien lo pensaba, y ese futuro no llegó. No llegó para fortuna de ambos. Quizá lo que te lastima es el orgullo, que no te permite sentir de verdad que no estas los dos juntos es nuestra mejor opcion. O tal vez sea que quien tomó la decisión fui yo. No me arrepiento de nada: ni del tiempo que te invertí, ni del enamoramiento adolescente, ni del futuro que pensé a tu lado, ni de haberme ido.
No te guardo rencor. Sólo te veo en la calle y no tengo ganas de saludarte. Escucho de ti y no tengo un interés real en saber cómo te va. Si llego a verte en una foto, tu belleza no me provoca ya ninguna sensación, ni siquiera una estética.
Sòlo te aconsejo que no sigas enojado. Te aseguro que la vida se disfruta más en tranquilidad. Si te enojas agitas al alma de manera inútil. Te lo digo por todos los años de amistad en que nos quisimos con tanta intensidad, tanta, tanta, que una vida entera de amistad se agotó en cuatro años.
Yo tengo tu recuerdo. Lo conservo. La memoria de un niño a quien me topé en una época. El recuerdo de la pasión inédita que me colmó la existencia durante algún tiempo. No estoy enojada. No te odio. No me dirigiré jamás a ti como examigo, sino como alguien que tocó mi vida, la transformó, y por ello se merece respeto.
Así que ya, ¿no? Es tiempo de dejarnos ir. Permite que todo ese amor que me profesabas (de la clase que fuera) salga de tu cuerpo. Te prometo, porque ya lo vivï, que se convierte en indiferencia.
Los niños que se quisieron necesitan que la otra parte sea indiferente. Y para ser indiferente no tienes que tardar cuatro años y medio.
Let us go, porque al final del día, ésos que añoras no somos presente y ésa con quien estás enojada no es más que pasado.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Egoteca 16:54
martes, 7 de septiembre de 2010
El segundo aire 21:27
"Soñó que Ana lo recibía con los brazos abiertos. Él tenía las piernas fuertes y corría a refugiarse en Ana Emilio. Al fin la alcanzaba y la llenaba de besos, y le ofrecía disculpas por el tiempo que había demorado en encontrarla.
– Nada más te esperé toda la vida-. Le contestaba Ana con una gran sonrisa en el rostro.
Reían. En realidad la vida no era nada. En su sueño los dos se veían jóvenes, adolescentes, y como en los sueños se saben cosas de antemano, él sabía que conservaban la experiencia que ochenta y dos años de vida les había dado.
Sin saberlo, Ignacio se preparó toda la vida para ese momento. Se preparó toda la vida para gozar de un segundo aire con Ana Emilio.
Ése era su segundo aire. Ese sueño profundo del que jamás despertaría."
¡Qué bueno que desperté y que la vida me dio un segundo aire! Un segundo aire sin él. No cabe duda que lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia. La indiferencia y la oportunidad de amar a alguien más. Ése es el segundo aire. Esa oportunidad que todos podemos gozar, de volver a amar después del desamor.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Reliquias 10:32
Yo tengo por ahí algunas cosas: cartas sobre todo y una colección de dominós con los que rindo homenaje a mi yo del pasado. Sin embargo, es raro cuando recurro a mis cartas cuando siento nostalgia y no he jugado con uno solo de los dominós que compro.
Antes bien, recientemente adquirí dos objetos preciosos que llevo conmigo todo el tiempo. Dos cosas que no tiene caso especificar porque para los demás no tienen ningún significado. Y para mí son el tesoro más grande que he tenido jamás. Las llevo conmigo como símbolo de que lo que implican es muy importante y siempre me acompaña. Nunca he sido ni seré supersticiosa, pero con certeza absoluta puedo afirmar que me ha ido mucho mejor ahora que tengo esas reliquias conmigo. Mis reliquias. Sólo mías.