viernes, 28 de mayo de 2010

Una semana antes

Ahora sí, faltan ocho días para que sea mi cumpleaños. Voy a cumplir 24. Sin duda, los cumplo mejor que el año pasado. Y sin embargo me siento triste. Será que estoy viviendo un duelo que debió empezar hace mucho.

No cabe duda que la ignorancia evita mucho sufrimiento. En este caso, el duelo que vivo me está pasando sola y dudo que alguien más lo entienda. Pero sí, estoy agradecida con las buenas cosas que me han sucedido a lo largo del año, pero lo cierro en tristeza.

A veces así pasa.


lunes, 17 de mayo de 2010

A un año de que se nos fue Mario

Mario Benedetti murió el 17 de mayo de 2009, a la edad de 88 años. Sin embargo, está inmortalizado en sus letras, aunque ya no habrá nuevas.

Para conmemorar su vida, les dejo un poema que me gusta mucho y que refleja mi sentir sobre su ausencia:

AMOR DE TARDE

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

Que en paz descanse.

jueves, 13 de mayo de 2010

Hombres necios...

El viernes pasado salí con cuatro de mis cinco amigas preferidas. La otra se quedó en casa. Todas mujeres. Todas distintas. Todas guapas, inteligentes, abrumadoramente divertidas, buenas personas y todas solteras. Ahí estábamos las cinco en la Bodeguita del Medio. Si nos contamos como seis (incluidas mi amiga ausente y yo), las estadísticas son las siguientes: cuatro de ellas padecen las consecuencias del huracán llamado genéricamente "hombre", que llegó a sus playas primero como una bendición, después se alborotó e hizo estragos. Dos de ellas son más abiertas en manifestar los daños. Las otras dos no. Tres de ellas tuvieron una relación de noviazgo. Una no. Las dos que quedamos fuera de las estadísticas recientes estuvimos alguna vez dentro, y nos tardamos en superarlo, pero lo logramos...

Y conste que en este caso todas somos guapas, abrumadoramente divertidas, inteligentes, buenas personas y, aún así, solteras.

A mí la soltería me resulta muy cómoda. Me gusta. Cuando me invitan a salir, no, no, antes de eso, cuando me doy cuenta de que alguien me acecha, me pongo en alerta. Mando las señales claras: me gusta la soltería y sólo un candidato muy poderoso me hará cambiar de parecer. Tú no eres ese alguien. Así nadie pierde
el tiempo.

No son los hombres los que me dan flojera, son las otras mujeres. En este mundo hay tantos hombres, y aún así, no importa cuán idiota, horripilante y aburrido sea el ejemplar masculino, si está ocupado, hay alguna otra rondando en espera de ganarlo en un descuido de su "contrincante". Y lo peor es que en algunas ocasiones los hombres se rinden ante los encantos aparentes y la novedad de esa otra, y una, inteligente, guapa, divertida, buena persona, se queda triste y sola, consciente de que la cambiaron por otra infinitamente peor. Y si no, si la relación persiste, hay que estar bateando competencia. Aunque ellos digan que no, que te quieren, no hay certezas.

Por eso soy soltera. Porque no ha llegado un hombre que me haga pensar que vale a pena dar batalla para mantenerlo a mi lado. Porque, salvo uno o dos casos excepcionales, aquellos hombres a quienes consideré valiosos -no necesariamente compatibles conmigo, pero valiosos- están ahora con mujeres trofeo o con mujeres desleales con su propio género que le bajaron el novio a su prójima. Por supuesto, estoy convencida de que la gente con la que uno elige estar habla de uno, por lo que no respeto más a ésos a quienes consideré valiosos en una época.

Tengo un amigo -elemento masculino que ama a su propio género- que siempre me dice: "en el mundo hay mucha gente bonita, pero hay poca que sea verdaderamente extraordinaria. Estoy segura de que mis amigas y yo somos de la segunda clase. Así que no. No voy a competir a menos que el hombre valga la pena, y si vale la pena, ya voy ganando en la competencia porque será lo suficientemente sensato para reconocer a quien tiene en frente, y humilde para reconocer cuando quien esté en frente ya no le satisfaga.

Así que, de antemano, desdeño a la competencia. Pero, peor que eso, desdeño a todos aquellos hombres que les dan poder. Definitivamente no quiero uno de ésos, lástima que sean los que abunden.

¿Pues cómo ha de estar templada,
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?

Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios de Sor Juana


Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien,
si las incitáis al mal?

Combatis su resistencia,
y luego con gravedad
Decis que fue gravedad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis
para pretendida, Tais
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual
quejádoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel,
a la otra por fácil la culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada,
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia
pues en promesa instancia
juntáis diablo, carne y mundo.


Sor Juana Inés de la Cruz

miércoles, 12 de mayo de 2010

¡Liliput necesita territorio!

De un par de meses para acá, la palabra enanos me provoca las reflexiones más absurdas que he tenido en la vida, o sea, debrayo sobre enanos.

Mi intención no es ser políticamente incorrecta, pero cuando se trata de ellos siempre termino siéndolo. Siempre. He reflexionado sobre sus profesiones, sobre sus parejas, sobre tantas cosas, pero ayer sí me volé la barda. Aquí lo que pensé ayer, en orden de aparición:

  1. Mi mamá ha detonado mis pensamientos por enanos. Me contó una historia de unas prostitutas que mataron enanos luchadores.
  2. Hay mujeres casadas con enanos... ¿cómo se llamará eso? Enanofilia.
  3. ¿Y qué sentirán las mujeres que hacen la relación con ellos? Quiero que me cuenten, pero no quiero vivir la experiencia. Iu
  4. ¿y los hombres con enanas? ¿Serán como las castas en la Nueva España? ¿Cómo se llamarán las crías?
  5. Minifilia, chiquifilia.
  6. ¿Habrá enanos santificados? Esos pobres sí que son mártires.
  7. Mi mamá: "No deberías burlarte de los enanos, les da artritis desde muy chiquitos"... Jajajaja ella se burló peor.
  8. Y la estocada final de mi mamá: "bueno, desde más chiquitos" JAJAJA
  9. ¡Ya sé! Liliputfilia.
  10. A lo mejor antes los usaban para limpiar chimeneas. Son los únicos que caben.
  11. RT @pamwtka: @charbeli hahahahahaha Pulgarofilia hahahahaha « we have a winner jajaajaja
  12. Las prostitutas deberían cumplir programas de responsabilidad social: acostarse con liliputenses sin cobrarles, al fin ni han de sentir.
  13. Disney debería darle competencia a Shrek haciendo una historia de amor de enanos. Pueden llamarles gnomos, si gustan.
  14. En esa historia, una enana (o gnoma) se enamora de un gallardo caballero que es pulgarófilo y quiere ser enano, pero ella lo quiere de tamaño natural y entonces van con hadas madrinas diferentes (una liliputense y una que mide 1.60) y piden que los conviertan, y entonces, cuando vuelven a verse, el gallardo caballero es ahora un gallardo pulgarcito y la hermosa gnoma es una hermosa mujer de 1.70.
  15. O mejor hacemos una telenovela: "Mi enana bella" o "Corazón grande en cuerpo chico" o "el cuerpo no basta".
  16. O ya si queremos entrar al mercado de la Pulgarofilia, pues hacemos una porno que se llame "Deep Dworf".
  17. De la porno al estrellato: "Alcanzar 1.80"
  18. ¿Qué vende más: la perversión sexual o los productos para niños? Porque los enanos caben en ambos mercados.
  19. En el medio oriente está Israel y los países palestinos, en el Vaticano los católicos,¿dónde está Pulgarolandia? ¡Liliput exige territorio!
  20. Podemos mandar hacer playeras que digan: God is Dworf. God is a black dworf. God is a black woman dworf.
  21. God is a muslim latinamerican black dworf woman, con esta playera sí me hago millonaria, sólo necesito que Yoda la utilice.
  22. Y luego podría empezar una campaña: todos tenemos un liliputense dentro.
  23. Y luego, para coronar mi campaña de "Liliput exige territorio: todos por Pulgarolandia", le pediré a Elton John que escriba una canción.
  24. Si Michael Jackson existiera todavía, le pediría que escribiera: "We all are dworfs, we are all gnomos, we are so short, we are so close to Earth, so make it easy" ( tono We are the world)
  25. Y ya luego hago un casting y escojo a los Backstreet Shorts, o Backstreet Dworfs, y más millones.
  26. Y saco a Chrysler de la ruina con el concepto de "carritos" para Liliput/Pulgarolandia. Y en vez de comida kosher hacemos comida shorter.
  27. Pero para todo necesito dinero, así que necesito hacer un Teletón para enanos.
  28. Otra cosa en la que podrían trabajar los enanos es en peleas, así como las de gallos.
  29. Bueno ya, basta de lucrar con los enanos, son personas. Necesitan un territorio.
  30. Enanos del mundo: mi futuro Gulliver y yo los protegeremos jajaja.
  31. Osh yo que ya no me quería acordar de los enanos y en la televisión sale una nota de un luchador de 90 cm que en Bolivia es la sensación.
  32. Y encima, tiene una esposa Pulgarófila y un bebé que se ve casi de su tamaño... mi imaginación vuela
  33. ¿Qué se sentirá medir sólo 40 centímetros más que tu hijo? Chale... Que tu hijo que es un bebé...

Madres, estoy obsesionada.

viernes, 7 de mayo de 2010

Seasons out of time

Una vez me dedicaron Seasons in the sun. Me enojé, me sentí triste, impotente, etcétera, etcétera, y lo asumí. Ni modo, ese otro no me quería más en su vida y yo tenía que continuar con la mía, y así pasó. Un año después volvió a buscarme con la cola entre las patas. Por supuesto, le permití el regreso.

Antes de él, una de mis amigas me retiró el habla. Casi parecía que me despreciaba. Le había abierto las puertas de mi casa, de mi vida, y de pronto se alejó de mí. Me dolió, pero no podía forzarla a conservar mi amistad. Cuando salimos de la secundaria me escrbió una dedicatoria donde me ofrecía disculpas por haberme tratado mal y me decía que estaba triste por haber perdido mi amistad. Y sí, sí la había perdido, y para entonces a mí ya no me importaba. Aún así, le contesté la dedicatoria. Le dije que le agradecía mucho el tiempo que pasamos juntas, porque me la pasé muy bien.

Podría contar otras historias parecidas, pero no tiene caso. El patrón aquí es que la gente que se va siempre regresa, y yo no tengo que mover un dedo para que lo hagan. Soy buena amiga. Estoy segura de que lo soy.

Esta vez voy a contar una historia contraria: una donde yo me alejo. Y es que, la verdad de las cosas es que ya estoy harta de esta situación donde una jala y el otro se resiste. Ya entendí el punto, la diferencia entre ambos se vuelve cada vez más grande e infranqueable. Así que ya, ya mejor solté la cuerda con la que lo detenía y, por la inercia, se fue muy lejos adonde ya no puedo verlo. Ni quiero ir a buscarlo tampoco. Se acabaron esas épocas en las que intentaba mantenernos juntos.

Pero me la pasé muy bien. Estuvo padre el tiempo en que tuvo el título máximo de mi amistad. La única diferencia es que desde hoy me importa mucho menos el rumbo de nuestra amistad. Si vive, qué bueno, si muere, ni modo.

We had joy, we had fun, we had seasons in the sun,
but the hills that we climbed were just seasons out of time
Terry Jacks

domingo, 2 de mayo de 2010

Los días de Cineteca

No puedo creer que no he hablado de este tema que en los últimos meses se ha convertido en una de mis actividades favoritas: el ciclo de Bandas sonoras, cine mudo a ritmo de rock.

Todo empezó hace ya un rato, cuando todavía no era un ciclo, pero fuimos Isaac, mi mamá y yo a ver una película de Harold Lloyd musicalizada en vivo. Tampoco fue interpretada por rock, sólo era una chava que tocaba el piano. Muy bien, por cierto.

Me encantó. Así, me encantó. La siguiente vez que fui vi Metrópoli musicalizada por el grupo de rock Yokusana. La sala 3 de la Cineteca estaba atascada, vi la mitad de la película parada, y la otra mitad sentada en un escalón. Pero me enamoré de lo que hace la Cineteca. Desde entonces he intentado ser constante en mi asistencia. Desde que empezó el ciclo de 2010, con El Sheik sonorizada por Los Abominables, no he faltado a ninguna función.

Simplemente me fascina. Es un verdadero placer entrar a la sala y escuchar la interpretación de músicos tan talentosos. Quisiera que vendieran las películas con la musicalización hecha en las funciones de la Cineteca.

Les recomiendo que vayan. Generalmente las funciones son los sábados cada quince días, pero luego son medio inconstantes y hacen una función al mes.

Vale la pena, y si acudan, búsquenme, seguro estaré ahí.

Número primo

Cuando estaba en la universidad un amigo me contó su teoría de los nones: personas que se llevan muy bien con el mundo pero no hallan el sentido de pertenencia en algún grupo en particular. Luego de contármela me dijo que él y yo éramos nones... Nones que juntos eran par.

A lo largo de los años nuestras circunstancias han cambiado y, aunque seguimos siendo amigos, los caminos se han bifurcado y cada vez nos vemos menos seguido y sabemos menos el uno del otro. Pero a distancia me he dado cuenta de que esa persona que se sintió non en algún punto en realidad siempre ha sido par. Par de su grupo de amigos, par de su novia, par de su mejor amigo... Me da mucho gusto por él, y mientras el gusto me embarga también me doy cuenta de que yo sigo sin ser par de alguien. Sí, sí soy muy amiguera, como siempre, en diferentes grupos, pero no me consolido en ninguno.

Creo que más que ser un non, soy un número primo. Un número que se divide solamente entre uno y entre sí mismo. La diferencia es que antes buscaba con desesperación el afán de pertenencia, y ahora me encanta ser un número primo. Gracias a ello me siento libre y segura... No soy par de nadie, no quiero ser par de alguien. Soy solamente yo, yo y mi división entre uno o entre mí misma. Me prefiero a mí