martes, 27 de julio de 2010

La unión hace la fuerza

Desde que llegué a trabajar donde laboro actualmente el equipo de la Dirección a la que pertenezco se ha caracterizado por ser desunido. Como mujeres en plenitud, se tiran mierda unas a otras y se caen mal y si hay quienes no toman parte, entonces se vuelven enemigos porque no están en la causa.

La Directora del área, que es una señora verdaderamente encantadora y preocupada por su gente, intentó de varias maneras integrarnos como equipo. Sin embargo, todo parecía inútil. Simplemente parecíamos un nido de víboras (yo no le tiraba mierda a nadie, pero también me incluyo porque soy parte de ese equipo de trabajo) con venenos incompatibles y asesinos de los otros tipos de víboras dentro del nido.

Y de pronto la jefa lo hizo. Involuntariamente, unió al equipo de trabajo. ¿Cómo lo hizo? Pues fue relativamente simple comparado con todos sus esfuerzos desgastantes: trajo a un Gerente que se encargara de las áreas donde, curiosamente, están todas las mujeres conflicto. Yo estoy segura de que fue una estrategia excepcional y digna de admirarse.

Ahora llegan y comparten sus penas y sus quejas con respecto al nuevo jefe. Ahora, al fin, hay unión.

miércoles, 21 de julio de 2010

Dark-sided

Tal parece, mi estimado lector, que éste es el blog de mis tristezas. Pobrecito, él que ha estado aquí al pie del cañón y yo nada más lo uso para desahogarme.

Tres días. Si sigo la lógica que me platicaron una vez, en tres días estará superado. Mientras tanto se agolpan muchos recuerdos en mi mente. ¿Cuántos recuerdos puede generar uno en tan poquito tiempo? Quién sabe.

A lo mejor no es la actitud correcta a asumir, pero por lo pronto, por los tres días al menos, quiero volver a esconderme en el caparazón. La coraza está padre. Las escamas me gustan, se me ven más intensos los ojos si es lo único que brilla desde el lado oscuro.

I'm a dark-sided. Casi siento que el mes que pasé en la luz me dañó la piel al grado de que casi desaparezco. Al parecer me queda mejor ser vampiresa que princesa.

Así que, una vez más, estoy en el lado oscuro. En el lado donde no se ve lo que pasa, donde los que estamos ahí no vemos lo que pasa. Y sí, es mucho más cómodo, y hallo en la oscuridad el refugio y la frescura de la noche, la que no me brinda el día. Pero me pregunto si la experiencia de la luz hubiera sido mejor de haber escogido otro protector solar.

Ahora me recluto en el ejército de la noche, el que no me da la espalda y he comandado por la mayoría de mis días.

domingo, 18 de julio de 2010

Dieta

Wow, estoy impactada. Hoy me trajeron unos pantalones que eran una talla abajo de la que me compraba hace tres meses, y ya me quedan grandes. Dos tallas abajo, y necesito pesarme para saber si he bajado algo. Me siento muy bien al respecto.

Hace tres meses ya no se me veían los ojos. Bueno, sí se me veían pero parecía que los tenía rasgados. Parecía luchadora de sumo. Ahora, aunque me hacen falta un montón de kilos cuesta abajo, siento que ahí voy, en camino. Hasta hace dos semanas había bajado siete kilos y una talla. Los ojos se me ven una vez más.

Como diría una amiga, ya no es una cuestión estética, es una cuestión de salud, pero también es un hecho que cuando uno está saludable empieza a verse mejor. No digo que me voy a ver completamente bien de la noche a la mañana, pero definitivamente 7 kilos (o un poco más) y dos tallas en tres meses es un gran, gran avance.

Así que ya decía yo que 2010 iba a ser mi año. Y al menos estos primeros seis meses sí que lo han sido.

A seguirle.

lunes, 5 de julio de 2010

My whole world in light

Es increíble cómo hay sensaciones que definitivamente nos sacan de balance, y cómo uno no puede pensar en infinitivos, sólo en verbos conjugados en primera persona del plural.

Antes pensaba que era una lástima olvidar cómo se sentía el estómago encogido, y la ceguera parcial (parece que los ojos se convierten en dos imanes que miran hacia donde está una sola imagen). Ahora creo que es una bendición que se olvide, porque uno vuelve a vivirlo como si fuera la primera.

Al menos eso me han contado, y esa impresión me da cuando escucho esta canción.