Mostrando entradas con la etiqueta aniversario.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aniversario.. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de enero de 2009

17 de enero

lunes, 17 de noviembre de 2008

15 de noviembre de 2006

Ese día decidí que quería tener un blog. También, ese día lo abrí y escribí una entrada sobre uno de mis compañeros.

Ya pasaron dos años de eso. Dos años de tener un blog que, además de ser un diario virtual, es una prueba de constancia: no se puede ser inconstante cuando se escribe un blog.

Este blog es un depositario de mis cavilaciones, de mis emociones, de mi cotidianeidad. Aquí soy yo por completo y quienes me leen me hacen el honor de adentrarse en las ideas que tengo y en las que no.

Feliz aniversario a mí. Este espacio se ha convertido en parte indispensable de mi vida.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Hace un año (Parte 2)

La verdad no me acordaba de él cuando lo vi. Su rostro me resultaba familiar, pero como pensé que era mi competencia en la entrevista de trabajo no conversé con él.

Después me quedé. Y me dijeron que todavía faltaba un becario por contratar, que se encargaría de la parte de tecnología del departamento.

Así llegó un hombre ojeroso y alto, blanco y con los ojos que emulan a los de Mona Lisa. Su primer acercamiento fue aclararme de dónde me parecía familiar: teníamos una amiga en común. De ahí estuvo difícil franquear la barrera. Fuimos a comer y yo hablaba todo el tiempo y él no decía nada.

La verdad es que de entrada pensé: "MADREEES... ¿con este güey voy a trabajar?" "¡Qué flojeraaaa!"... lo bueno es que ahora no le para la boca.

No sé si porque los dos pensamos que sería muy incómodo trabajar con alguien con quien te hables poco, o si porque de verdad hubo química natural, pero lo que es un hecho es que ésta se generó y derivó en confianza, y la confianza en intimidad, en conversar sobre todo y fumar juntos y comer y reírnos aún en las tragedias (¡Todavía no nos dan nuestros decálogos!).

Sin duda, si me preguntaran qué ha sido lo mejor de mi estancia en Novartis, yo diría que MI CHRYTS. Es un gran, gran amigo, de esos que uno sabe que, aunque apenas llevemos un año de conocernos, ha escalado en la jerarquía de la amistad a un grado muy alto.

Así que Chryts, muchas gracias por un excelente año.