martes, 21 de noviembre de 2006

Honor a quien honor merece

Quiero, antes de empezar con el personaje, pedir una disculpa por no haber publicado antes, pero en mi computadora no me dejaba entrar a blogger. En fin, después de esta aclaración comienzo con el personaje.

Es la primera vez que empleo la frase "Honor a quien honor merece" en el sentido estricto, sin burlas ni sarcasmos. Y es que la persona a quien le dedico esta entrada no es digna de nada menos que mi admiración.

Lo cierto es que siempre lo critico y me burlo de él. Me da risa que cuando conjuga algún verbo en tiempo pretérito de la segunda persona del singular agregue una ese (s), y en vez de decir "nadie" pronuncie una ene (n) de más al final de la palabra, lo que me lleva a pensar que le encanta el alfabeto.



"Honor a quien honor merece", y justo a este personaje nadie"n" se lo ha dado. No se lo da nadie aun cuando nos ha dado clase desde segundo semestre. Nadie le da su crédito porque habla mal, ni siquiera al ver sus maestrías, ni su doctorado en potencia, ni siquiera su esfuerzo porque sus alumnos estén cómodos y le encuentren gusto a la escritura y al periodismo. No sólo se limita a dar clase, sino que busca superarse ayudándonos a superarnos.

Honor a quien honor merece, y él merece todo el honor y la admiración de aquellos soldados anónimos que libran batallas para que otros se paren el cuello presumiendo los logros que los peones obtuvieron.

Él es el peon olvidado, ese que sacrifica el reconocimiento por los demás quienes, malagradecidos, somos incapaces de aceptar lo que es y de verlo como un eslabón de superación, en vez de criticarlopor cómo habla. Y miren que se los dice una amante del lenguaje, y una enemiga de las letras que, protagonistas, se cuelan en las palabras de quienes iniciaron ignorantes, pero bien pueden ascender, como "El Olvidado"

2 comentarios: