sábado, 18 de diciembre de 2010

Capítulo 2010

No soy fan de las festividades. Sin embargo, mi terapeuta tiene razón cuando dice que, de alguna manera, el fin de año marca cierre de capítulos. El año pasado, alrededor de el mismo periodo, mi vida dio un giro. Giró y giró como un trompo. Luego se detuvo, sólo para volver a girar con más fuerza en 2010.

¿Los meses clave? Enero, marzo y junio. Junio. El mes de mi cumpleaños. Junio de 2010 trajo consigo el mejor y el peor regalo de cumpleaños.

Por otro lado, no ha sido el año de la salud. Ni para mí ni para mis seres más queridos. Este año queda en suspenso, en particular, la de mi mamá. Pero yo confío, confío mucho en la fortaleza de mi mamá y en que va a salir bien. En que queda pendiente su salud porque en el año que viene mejorará, y podremos disfrutar de que mi familia se hace más grande.

Aún así, este ha sido el mejor año de mi vida: 2010 trajo a Sol a mi familia. Hizo papá a mi hermano y a mí tía. Sol es la nueva luz en nuestras vidas. ¡Qué nombre tan atinado para la bebita de 10 meses y ojos enormes y radiantes! Por eso es el año más importante, porque mi vida se ha colmado de amor. El amor está a tope. Y hay una niña hermosa en mi familia.

Este año empecé a vivir. Antes de 2010 no vivía, no sentía. Nada. Hoy siento, pienso, vivo.

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