lunes, 28 de septiembre de 2009

I choose living

No, este no es un post de esos serios que pretenden ir en contra del aborto, la eutanasia o la pena de muerte. No.

Esto es más simple. Es distinto. Bueno, retiro lo de simple. Sólo es más... uff no encuentro la palabra y tampoco tengo antojo de ponerme a buscarla. No quiero detenerme. Así, justo la vida no se detiene, a menos que alguien se muera o decida existir y ya.

El fin de semana, la verdadera lección fue la vida. Y la vida es una decisión fuerte. Parece que nada más está ahí, que no lo pregunta, que uno vive hasta que muere. Pero todo cambia de perspectiva cuando uno decide vivir.

No se necesita querer morir, sólo tomar plena conciencia de la propia vida y de la vida de los demás, de la fragilidad y de cuán efímera puede ser, y cuán sencillo es que un golpe nos tumbe y nos quedemos en una especie de limbo en vida en el que no hagamos sino existir.

Vivir es el verbo más intenso y más complejo de todos. El más volátil. El más exigente.

Y yo lo elijo. This is my statement. Por convicción, elijo vivir. Y de verdad espero que la gente junto a mí lo elija también.

Uno escoge, y una vez que escoge y comienza a vivir, a verdaderamente vivir, no quiere dar marcha atrás. Yo no sé bien cómo empezar. Pero supongo que ya lo hice. Sólo, tal vez, tenga que aislarme un poco para asumir este golpe repentino que nos da la vida cuando empezamos a vivirla.

Yo elijo vivir. A los 23 años nazco.

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