jueves, 2 de agosto de 2012

El hombre de mi vida

Mi abuelo tiene Degeneración macular causada por la edad. Con ochenta años y la salud que lo hace parecer un roble, su cuerpo empezó a dar una muestra de debilidad. Afortunadamente, se ha detectado a tiempo y, con cuidados, la vista del ojo le ha regresado casi a la normalidad. También es afortunado que yo sea quien lo lleve al hospital a las inyecciones y a las consultas. Ahí estamos, a la espera, y mi abuelo siempre se hace de amigos momentáneos o enemigos.

Ayer fuimos a consulta e inyección. Después de los intentos fallidos del médico por socializar con él, lo revisó y se despidió. "Cuídese", le dijo a mi abuelo. "Cuídese usted, para que me
cuide a mí", respondió Ilde.

En la tarde, cuando salió de la sala quirúrgica donde le pusieron la inyección, tenía el ojo rojo: "Ya le dije a ese doctor que tiene la mano muy pesada, mira nada más cómo me dejó el ojo". Cuando fui a preguntarle al médico si la irritación era normal, se acordaba perfecto de él. "Ahhhh sí, ya sé. Sí es normal, le expliqué que esta vez se relajó más y por eso sintió todo".

Pero me encanta. Es un mago que hace sonreír al niño más llorón. Tiene el don de la vitalidad y, aunque enojón, es también bondadoso. Es mi amigo, mi compañero de tardes de televisión y de soledades. Con él me convierto en experta en deportes y, enseguida, en conocedora de películas, en árbitro de futbol, en testigo de telenovelas y en la escucha de sus quejas y de sus anécdotas.

A veces le leo. Se interesa en mi conversación y, si no, me da el avión. Mi abuelo me ha dado una lección de vida que me ha ahorrado horas de aburrición: "Oye, pero no escuches si no te interesa o si la gente te está diciendo tonterías. Desconéctate. Despréndete.".

Somos cómplices. Yo quiero que me lo cuente todo, y definitivamente sé que me ha contado algunos secretos que me llevaré a la tumba porque él decidió no llevárselos con él.

Todos los días quiero que sea la hora en que llega y me dice: "Charbe, vamos a ver 'Acorralada'" y juntos nos ponemos a comentar la historia de Diana y Max.

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